Elecciones y “Comunista de derecha”

Por Carlos Luis Baron domingo 18 de marzo, 2012

Hace poco, en medio de una conversación, un amigo usó una metáfora ideológica: “comunista de derecha”. Lógicamente, el amigo abogado de vieja data y por demás otrora furibundo defensor de los derechos humanos, me dijo que el referido concepto colindaba -en este caso- con una cierta visión jurídica-social de un dilecto amigo suyo también abogado. No obstante, se me ocurre ahora extrapolar el concepto (o la categoría) a cierta excusa ‘politiquera’-electoral.

Cierto también que “nuestra izquierda” es un amasijo variopinto de resabios, piruetas, extravíos, vagones y carajos que ya se le hizo tarde cambiar de modus vivendi. Si hay dos que han sido persistente en su martirologio-ideológico, en honor a la verdad, son: El Men y Narciso. Otros, más lúcidos (Chajlu Mejía, Fidelio Depradel, Israel Cuello, por mencionar algunos) han optado por el aporte bibliográfico, el análisis sosegado y postura política-ideológica más cónsona con lo que ha pasado y está pasando universalmente con lo que otrora se llamó “comunismo”, “socialismo”, “socialismo real”, “izquierda revolucionaria” y demás nomenclatura política-ideológica del colapsado paradigma marxista.

Sin embargo, hay una subclase seudo académica-intelectual de lo que fue nuestra izquierda que ya es folklórica en los procesos electorales. El más pintoresco, estrambótico y ‘roba la gallina’ (de esa subclase) es Pedro Catrain que se la ingenia -en cada proceso electoral- para levantar, repetir o inventar una serie de tesis catastróficas que solo en su cabeza pueden anidarse y asumir categoría de ruptura inminente. Si no fuera famoso y recurrente en esos malabarismos politiqueros cualquiera se las creyera. Pero no, es un aguajero-astrólogo que no pega una.

La única diferencia del Catrain del 2008, o del 2010 (Diputado-fallido), con este de 2012, es que en este proceso electoral ni siquiera pudo elaborar una tesis suya, sino, que ha recurrido a la propaganda perredeísta: “dictadura constitucional”, “pacto democrático” y una justificación maniquea… que el PRD es “el gran partido popular de la sociedad dominicana”. Y uno se pregunta: ¿y hay que hacer tantas piruetas politiqueras para anunciar que un ciudadano decidió -como otras tantas veces- apoyar al candidato Hipólito Mejía?

Lo que bien refleja el caso de Pedro Catrain -que encarna y retrata a otros- es el epitafio de esos “comunista de derecha” que si hacemos un registro contable los que no están en el PRD, son parte o satélites de su periferia (mediático-sociólogos-politólogos “libre pensadores”) porque les da vergüenza confesarse perredeístas. Entonces, lo de Catrain es el último grito-electoral de una subclase que hace rato fracasó en su sueños redentores, de rupturas y de saltar a figuras públicas en los estamentos de poder de esta misma frágil democracia que cínicamente critican y dizque aborrecen (¡cuentos chinos!).

Finalmente, da pena que una subclase de sociólogo-astrólogo (porque Catrain no anda solo) quiera disfrazar de tesis seudos científicas sus preferencias política-electorales coyunturales. Será que no se enteran (¿?) que la actual constitución eso y más se lo consagra. ¿O es que se hacen los pendejos? Sí, eso es. Se hacen los pendejos.