Emblemático preso de California será ejecutado esta medianoche

Por lunes 12 de diciembre, 2005

San Francisco (EEUU), 12 dic (EFE).- Su última esperanza, el perdón del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, le fue denegada hoy, por lo que Stanley "Tookie" Williams, propuesto para el Nobel de la Paz en varias ocasiones, será ejecutado a medianoche.

Schwarzenegger dejó para el último momento una decisión con la que podría haber conmutado la pena capital por cadena perpetua, en un caso muy seguido por los medios de comunicación y que ha reabierto el debate en Estados Unidos sobre lo que muchos consideran una barbarie.

El tribunal federal de apelaciones de San Francisco se pronunció minutos antes que Schwarzenegger y también lo hizo negativamente, lo que significa que, salvo una inesperada intervención de última hora de los tribunales, la suerte de Williams está echada.

Las primeras reacciones a la decisión de Schwarzenegger no se hicieron esperar.

"Me duele la decisión del gobernador Schwarzenegger de escoger la venganza en lugar de la redención", dijo el activista Jesse Jackson, uno de los que más ha presionado en favor del condenado.

El Tribunal Supremo de California echó por tierra el domingo pasado una petición de la defensa de Williams bajo el argumento de que ya se había pronunciado con anterioridad sobre similares alegaciones.

Una de las personas que testificó contra Williams, acusado de asesinar a cuatro personas 26 años atrás, tiene un historial de crímenes violentos, mientras que otro informante clave en el caso le manipuló, argumentaron sus abogados.

La defensa también recordó al tribunal que California tiene pendiente de aprobación una ley para frenar todas las ejecuciones hasta el año 2009 o cuando hayan concluido las investigaciones de una comisión especial que estudia los posibles sesgos racistas del sistema judicial de este estado de EEUU.

Prueba de estos sesgos, recordó el demócrata John Burton, ex presidente del Senado de California y autor de la propuesta, es que las personas de raza negra son una tercera parte de todos los presos del "corredor de la muerte", a pesar de que son menos del 10 por ciento de toda la población californiana.

La para muchos infernal maquinaria de la prisión de San Quintín, en la bahía de San Francisco, se puso en marcha esta mañana.

El reo seguirá hoy una rutina diseñada para "profesionalizar" el proceso, según dijo el sargento Eric Messick, portavoz de la prisión, y que incluye la famosa última cena, un menú que Williams rechazará.

"No quiero comida, ni agua, ni simpatía del lugar que me va a matar", dijo Williams en una entrevista con el "San Francisco Chronicle" a principios de diciembre.

Williams tampoco desea que nadie presencie un espectáculo "enfermo y pervertido. El solo pensamiento es inhumano. Es asqueroso que un ser humano se siente para ver morir a otro ser humano", dijo el condenado.

Mientras tanto, a las puertas de la prisión, en las cercanías de una de las zonas más caras de EEUU, las cadenas de televisión y los contrarios, entre ellos los miembros de una iglesia de Berkeley que planean desplegar docenas de cruces blancas, ya llevan horas apostados.

La mayoría de los condenados a muerte que piden el perdón argumentan que la vida entre rejas los ha transformado.

El caso de Williams, según su batallón de seguidores, tiene más peso, ya que el fundador de la famosa banda callejera "Crips", de Los Angeles, se ha convertido en todo un símbolo contra este castigo.

El condenado, de 51 años, fue propuesto la semana pasada por sexta vez consecutiva para el Nobel de la Paz por su trabajo contra la violencia callejera, y los nueve libros para niños que ha escrito durante su larga estancia en prisión le han valido una nominación al Nobel de Literatura.

Williams fue sentenciado a muerte en 1981 por matar de un disparo al dependiente Albert Owens, dos años antes, y por el asesinato de los propietarios de un motel de Los Angeles y la hija de ambos durante un atraco, también en 1979.

El reo se convertirá en el duodécimo preso ejecutado en este estado desde 1992, cuando se reimplantó la pena capital después de 25 años. EFE