Emplaza al PLD envíe sus militantes a dar golpes a los médicos

Por jueves 7 de agosto, 2008

El presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Waldo Ariel Suero, emplazó hoy al gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que envíe a sus militantes a darles golpes a los médicos durante la marcha que ese gremio profesional hará el 16 de agosto hasta el Congreso Nacional, cuando el Presidente Leonel Fernández será juramentado para un nuevo mandato de cuatro años.

“Los médicos no tememos a nuestra integridad física y la marcha va. Es cortica, porque saldrá del colegio hasta el congreso, que eso es menos de un kilómetro”, sostuvo Waldo Ariel Suero al ser entrevistado por el licenciado Dany Alcántara en el programa Matinal, de Telemicro.

Denunció que el secretario de Interior y Policia, Franklin Almeyda Rancier, quiere intimidar a los médicos al enviar ayer siete subsecretarios y pasar al interior por encima de la seguridad del CMD.

Dijo que los subsecretarios le entregaron una carta en donde le exigen al Colegio Médico Dominicano que los profesionales de la medicina deben marchar a 70 kilómetros de distancia del Congreso Nacional.

“El gobierno es quien tiene que velar para que la marcha se realice en paz. Que ahí no haya un muerto”, precisó.

Waldo Ariel Suero dijo que los médicos dominicanos no tienen ni siquiera un mito y que siempre andan armados.

Ante los comentarios de que el gobierno lo metería preso antes del 16 de agosto, el presidente del CMD dijo que es un error del Presidente Leonel Fernández.

Suero rechazó que la marcha de los galenos sea un asunto de orden público, y que el CMD ha hecho miles de marchas y que nunca ha perturbado la paz pública.

“Esa marcha no tiene forma de detenerse. La vamos a hacer y usted verá que la vamos a hacer”, precisó el presidente del Colegio Médico Dominicano.

Manifestó que dos dias antes del 16 de agosto, las autoridades pretenden tomar las calles aledañas al Colegio Médico Dominicano para que no salga la marcha.

El Colegio Médico Dominicano tiene su sede en las cercanías de la residencia del Vicepresidente de la República Rafael Alburquerque.