Emprendurismo y sociedad

Por Carlos Luis Baron sábado 15 de septiembre, 2012

De la convergencia entre humanidades y tecnología, nace el emprendedor, capaz de crear e innovar cosas nuevas, grupos, empresas, mercados y riquezas.

Los emprendedores sacan los países de la pobreza, por lo que es una gran responsabilidad de la sociedad y del sistema educativo, desarrollar este tipo de personas, principalmente en una sociedad competitiva como la actual.

Los Estados Unidos deben gran parte de sus riquezas a emprendedores como Tomas Alba Edison, Bill Gates, Steve Jobs y miles más, que convirtieron a su país en la primera potencia mundial en materia de tecnología. De igual forma, la sociedad dominicana tiene la responsabilidad de transformar su visión y sistema educativo para motivar el emprendurismo. Es el camino más rápido para salir de la pobreza que nos agobia.

Debemos reeducarnos todos, profesionales y no profesionales, niños, jóvenes y adultos y orientar la nave de la educación hacia la convergencia entre las humanidades y la tecnología como único camino hacia el emprendurismo.

Hasta ahora en nuestro sistema educativo el vector de las humanidades ha sido superior en magnitud y orientación al vector de la tecnología. Debemos corregir esta brecha, al igual que la orientación hacia la memorística y a la repetición de leyes sin aplicación ni comprensión en el sistema educativo.

El mejor ejemplo de esta brecha se puede ver en el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología que siempre ha estado dirigido por alguien del área humanística, más que por alguien ligado a la ciencia o de la tecnología.

El mundo está cambiando sus definiciones. Es vital, para ser creativos, vivir en la intersección entre las humanidades y la tecnología. Nuestro país siempre ha vivido inclinado hacia las humanidades, quizás esto explica porque no hemos podido resolver el problema básico de la electricidad y la pobreza. Con este cambio de orientación crearemos un estudiante con curiosidad de emprendedor, con habilidades creativas y de innovación.

Pensar digital y actuar analógico, hay que trabajar con entusiasmo la tecnología, crear productos digitales, al final lo importante no es la tecnología y sus productos, lo más importante es la felicidad de la persona, y esta es humanística y analógica.

Hay que trabajar para igualar la magnitud y la convergencia de las humanidades y la tecnología, para ver nacer al emprendedor e innovador que pueda sacar millones de los niveles de pobreza y pobreza extrema que abaten a los más desposeídos.

El autor es director de la Comisión Ciencia y Tecnología del Consejo Regional de Desarrollo (CRD), ingeniero Físico, Geofísico, Sismólogo e Industrial, Empresario y Catedrático Universitario