En el Museo de Arte Moderno muestra “La Piel de los Hijos de Gea”

Por jueves 7 de agosto, 2008

SANTO DOMINGO. Con el titulo "La Piel de los Hijos de Gea" de las creadoras españolas Isabel Muñoz y Maribel Doménech, el Museo de Arte Moderno, dependencia de la Secretaría de Estado de Cultura, dejará abierta este próximo jueves 14 de agosto a las 7:30 de la noche la interesante exposición, curada por el español Amador Griñó, comisionado de la muestra.

La colectiva, que llega a la República Dominicana gracias a la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior, SEACEX, la Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España y la Embajada de España en el país, cuenta con la exhibición de 50 fotografías y tres esculturas, obras recientes de la destacadas artistas españolas.

Las informaciones fueron suministradas por la directora del Museo de Arte Moderno, licenciada María Elena Ditren y Amador Griñó, comisionado de la magnifica exposición, que permanecerá en exhibición en los salones del MAM hasta el 1 octubre del presente año.

El Comisionado, Amador Griñó dice que la muestra ofrece dos perspectivas radicalmente diferentes sobre el cuerpo humano, "Por un lado Isabel Muñoz, en sus fotografías, es un testigo de la realidad y en ellas refleja su pasión por el cuerpo, el movimiento y su dimensión plástica. La mirada de Isabel no es nada aséptica, tiene su propia concepción de la belleza, una belleza serena que ensalza hasta lo sublime las posibilidades y movimientos del cuerpo humano".

Aclaro que Muñoz para este proyecto ha seleccionado 50 trabajos fotográficos sobre los tatuajes de escarificaciones queloideas y pinturas corporales de las tribus etiópicas. La selección se cierra con sus últimas producciones en platino color.

Sin embargo, al referirse a las esculturas de Maribel Doménech, añade que la artista analiza el vestido como envoltorio de ese cuerpo, "La ocultación, el sonido, la luz, la introspección, el visto y no visto y el espacio alrededor del cuerpo, son los ejes fundamentales de su producción, donde lo que insinúa está constantemente presente a pesar de su ausencia".

Resalta que los vestidos elegidos forman parte de una trilogía inacabada sobre el tiempo "tejer el tiempo", donde el pasado, el presente y el futuro, transformados alegóricamente en estos inmensos y pesados vestidos femeninos que cubren y envuelven el imaginado y ausente cuerpo, se expanden por la estancia de forma luminosa o crean una barrera infranqueable alrededor. En la presente exposición Maribel Doménech exhibe su vestido blanco "Como una habitación llena de luz" y el vestido negro "Para observar el mundo a cierta distancia".