¡En la china!

Por Carlos Luis Baron jueves 23 de agosto, 2012

En el refranero popular dominicano, esta expresión quiere decir que a alguien se la pusieron difícil. Nos imaginamos que al estar La República Popular China tan distante, es bien problemático llegar hasta ella, en consecuencia, al que se la ponen en la china, se la está poniendo bien lejos.

El Presidente Constitucional de la República, Lic. Danilo Medina, con el decreto 499-12 se la puso ¡En la China! a aquellos funcionarios que se imaginaron que el discurso electoral era solo eso, otra perorata tradicional de tiempo de elecciones. No así para aquellos que lo van a acompañar con sinceridad en la construcción de un verdadero Proyecto de Nación empezando con un gobierno honesto, frugal y práctico.

Donde lo absolutamente necesario sea lo primordial. No nos extrañemos que comencemos a ver renuncias en el tren gubernamental, aunque este acto los ponga en evidencia, de aquellos que no podrán o no querrán prescindir de las canonjías, a veces legales pero no éticas, a las que están acostumbrados. Esto, es solo el principio de lo que debe ser el rutinario comportamiento de los que van a servir al Estado, no a servirse de él.

Si queremos una sociedad decente, tenemos que acostumbrar a nuestros servidores públicos, Legisladores incluidos, a que vivan de su sueldo, como todos los demás empleados del tren gubernamental.

Sin carros de lujos, sin tarjetas de crédito, sin fiestas, sin regalos, sin canastas navideñas, ni viajes. Estas medidas le ponen punto final al hasta ahora aceptado como rutina, 10% de comisión en las compras del Estado.

Acaba con la práctica de nombrar todo el servicio doméstico en el Ministerio o Dirección General a su cargo. Aplica la ley en el sentido de presentar en el plazo establecido su Declaración Jurada de Bienes, donde se indique el origen de los mismos, so pena de cancelación y/o sometimiento a la justicia. Muchos, estarán renegando de la firma que estamparon en ese Código de Pautas Éticas. Quien sí está alegre, contento y feliz, es el pueblo dominicano.

El Presidente Medina está predicando con el ejemplo. Para que no haya dudas, fue el primero en firmar el nuevo Código Moral. Le siguió la vicepresidente Dra. Margarita Cedeño de Fernández.

La oposición y la llamada Sociedad Civil, han hecho mutis. Los han dejado sin palabras. No pudieron decir del discurso inaugural del Presidente Medina, la muy manoseada frasecita de que no llenó las expectativas. ¡Las llenó y con creces! Y como colofón, esta reunión ampliada del Gabinete le acaba de poner la tapa al pomo. Este pueblo estaba cansado de que le restregaran en la cara, la corrupción e impunidad de algunos malos funcionarios convertidos en magnates.

¡Que comienzo de Gobernante! ¡Oh, cuantos recuerdos vuelven a nuestra memoria! Nos parece estar reviviendo aquel 27 de febrero de 1963, cuando un idealista retomó el Proyecto de Nación que comenzó, ciento diecinueve años atrás, nuestro patricio Juan Pablo Duarte. Don Juan, ¡El Boschismo mora de nuevo en el Palacio Nacional!