En la esquina

Por Carlos Luis Baron martes 10 de enero, 2012

En la esquina normalmente hay un poste de luz al cual nos recostamos a esperar, o una señal de “ceda el paso”, un “pare “ o un policía acostado. Era el punto de reunión del grupo,”nos vemos en la esquina”. Desde ahí veíamos las chicas o la que teníamos en la mirilla en nuestra época de caza. Desde ahí hacíamos “yuca” .En la esquina tomábamos el autobús y había un semáforo.

La esquina era la frontera, hasta ahí llegaba la posibilidad de andar libremente, calle arriba, calle abajo; sin cruzar la calle, sin doblar… la esquina. La esquina es donde dos lados se juntan, como ángulo recto cuando la ciudad es planificada, o en ángulo agudo u obtuso cuando no lo es.

El resquicio de la puerta me ha servido para abrir botellas, pero la esquina para recibir mi cabeza en la oscuridad. La parte más difícil de limpiar es la esquina de un mueble, de un piso, máxime si es de un baño. Para una hormiga doblar la esquina conlleva decisión, ir a lo desconocido. Alterar la ley de la gravedad si se trata de una pared o una altura cualquiera- Al doblar la esquina pasamos de una calle a otra, distinta en nombre y orientación Y ahí siento que estoy yo, pasando de lo conocido a lo desconocido, de lo recordado al olvido.

En ese trance en que los nombres no aparecen, en donde no sabemos qué íbamos a decir, pues la idea se esfumó, en preguntarse una y otra vez, qué es lo que yo iba a hacer o comprar cuando aparecemos con otras cosas distintas ya compradas a las que motivaron mi salida. En esa esquina es donde se confunden las ideas de ayer y las de hoy, y a veces no sabemos cuál es cuál. Por eso estas lineas son “en la esquina del olvido”, en esa esquina que se convierte en punto de reunión; hasta donde puedo caminar libremente, para arriba y para abajo, y sé que al doblarla todo pasa a ser desconocido, tanto el ayer como el hoy.

Confió que mientras se pueda sigamos viéndonos, juntándonos, hermanándonos en la esquina de DJ, en la esquina de Don Jorge, en la esquina de Don J., pero en la esquina, sabiendo detenernos cuando esto sea necesario, sabiendo dejar el paso a otros. Es nuestro punto de encuentro.