En Rusia la costumbre se toma muy en serio

Por Carlos Luis Baron viernes 27 de julio, 2012

El bloque soviético como Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se mantuvo casi aislado de otros continentes; mantuvo celosamente sus costumbres como un aspecto muy serio de su existir. Los rusos fabricaron un nuevo modelo de vivir con sus propias definiciones, ambiciones y tradiciones. El Buro de Investigación Ruso (BIR), es el organismo oficial encargado de realizar investigaciones en todo el mundo, es además, responsable de la política cultural extranjera que reciben y, la adaptación de nuevas costumbres. Todo esto incluye la realización por análisis investigativo de cómo afecta la dinámica de las nuevas costumbres, publicidad y desorden juvenil mundial en la generación, degeneración de la vida y las buenas costumbres en Rusia.

El sistema ruso se ha mostrado muy estricto en detectar y permitir incluir en sus costumbres mojigangas nuevas que afecten y ofendan sus costumbres idiomáticas que puedan y, produzcan deformaciones malignas. Son renuentes a la aceptación de productos alienantes que contaminen la juventud, que es el banco preferido de dichas alienaciones. Por demás está decir que profesan un sentido religioso por sobre guardar sus moderadas costumbres por encima todas las cosas.

Ha sido dificil conjugar el sentido de varias religiones, por las inventivas de los conceptos religiosos propios. Las deidades para los rusos son asimiladas de forma diferente. Se mantiene una firme posición personalista por el proceso de la evolución aunque, ya se permite cierta libertad de culto.

En lo concerniente a la República Dominicana el Buro de Investigación Ruso realizo unos 30 estudios diferentes. Nos llamo mucho la atención uno de estos conceptos: “La alimentación y la felicidad en República Dominicana”.

En un folleto de unas 500 páginas pudimos notar como fuente informática sin importancia, buscándole sentido a la felicidad y la vida, que el dominicano puede desayunar con un pedazo de plátano en la mano bailando bachata y mostrando una alegría poco usual; embelleciendo el ritual con malabares y movimientos corporales ingenuos y sexuales.

Este aspecto de la vida no se puede concebir en Rusia; bailar y comer a la vez y, mucho menos en un ritual tan especial como lo es para ellos el desayuno. “Obsceno y falta de higiene mental” (catalogado) No tengo comentario.

Los rusos piensan que todo el mundo está preparado para competir. Pero la lucha contra la naturaleza no es simplemente una competición, es una lucha contra todo lo que te rodea. En Quisqueya Había una figura paisajística que mostraba más belleza que tiempo, su cuerpo montañoso estaba establecido por dos culturas y dos etnias diferentes, pero que hacían una combinación perfectamente agradable entre Rusia y República Dominicana.

En los animales el amanecer es el comienzo de la vida; mejor dicho la forma colectiva de ver la vida. Su amanecer es un despertador preparador de la alquimia para un nuevo día. Como atomizador de vida les impulsa a conseguir alimentos y pasar la mitad de la vida comiendo o rumiando. En los animales el organismo y el ambiente dicta las pautas, comparten el ordenamiento del quehacer ecuacional que cumple la maza y el apetito digestivo en conjunto con el cerebro; pautan su voluntad de comer y no ser comido. Su vegetabilidad los hace cumplir con su programa alimenticio-y los invita hacer una pausa o, disminuir el ritmo de su desinteresada vida.

El hombre debe asumir el control de su propio destino y armonizar con la naturaleza. Trataba yo de descifrar el lenguaje filosófico callejero de su provocativo análisis, desmenuzaron nuestro cuerpo y alma. ¡Que cosa buena no expresaba! Encontraron además, un aspecto hibrido de esa fusión inequívoca entre varias culturas; que los rusos se nos muestran adelantados 100 años a la época nuestra.

La Unión Soviética, se mantuvo casi aislada de otros continentes; cerco celosamente sus costumbres como un aspecto descifrado con un alto grado de su existir. Los dominicanos en cambio, hemos fabricado un nuevo modo de resistir con nuestras propias definiciones y tradiciones tanto en el campo de la política como en lo económico. Pero lo más esencial de todo esto es que nunca hemos analizado si estas tradiciones nos prestan un servicio especial para la subsistencia absoluta y provechosa.

Literalmente los rusos han descrito todo lo que pensamos sentimos y creemos; y dicen, que aunque el precio sea la perdida de la paz y la patria no se puede alterar el producto. Consiguieron absorber y llevarse una confusión con respecto a nuestra identidad, creen que todo el mundo puede manipularnos en cualquier circunstancia. No se equivocaron para las elecciones.

¡La sorprendí de espalda cuando miraba al Sol! – No podemos cambiar el mundo pero si el rumbo de nuestro país: le dije.