Encuentro crítico sobre la Literatura de William Mejía se realiza por todo lo alto

Por admin martes 11 de marzo, 2008

Más de 30 expositores nacionales y extranjeros se reunieron durante el fin de semana pasado para discutir la obra literaria de William Mejía, importante cultor de las letras dominicanas. La información la ofreció Mateo Mórrison, Presidente del Comité Nacional de Celebración de los Treinta años de William Mejía en las letras", quien dijo que "la actividad fue una gran demostración de la vitalidad actual de la Literatura, pues, aparte de este grupo de intelectuales, todos los sectores de la provincia de San José de Ocoa se sumaron para homenajear a este importante hombre de letras".

Las ponencias, todas muy contundentes y enjundiosas, comenzaron el sábado 8, con la discusión de las obras teatrales de este autor.

Franklin Domínguez habló sobre "Anónimos y Realengos"; Reynaldo Disla y Odalíx Pérez expusieron sobre los dramas "Encuentro en la Astronave" y "El sueño de Juan"; Felipe Galván, de México, habló sobre "Guabonita"; Pedro Juan Ávila, de Puerto Rico, expuso sobre "La Trama de San Miguel"; Giovanny Cruz y Víctor Saldaña abordaron a "La tercera campanada"; el venezolano Wilmer Peraza envió una ponencia sobre "La visión del paladín"; Carlota Carretero abordó "Los amantes de Feraz"; Haffe Serrulle e Iván García intervinieron sobre "Batallando"; y Husmel Díaz, de Cuba, lo hizo sobre "Las espuelas del ministro".

El domingo 9 fue dedicado a la narrativa de William Mejía. Después de que Haffe Serrulle dijera un extraordinario panegírico tardío frente a la tumba del Padre Luis Quinn, a quien se le dedicaba el evento, se pasó a la sala de discusiones; donde Avelino Stanley, Basilio Belliard, Jorge Luis Núñez y Ramón Fari Rosario, abordaron a la novela "Una Rosa en el Quinto Infierno".

Un poco más tarde, Manuel Matos Moquete, León Félix Batista, Virgilio López Azuán y Eulogio Javier, se refirieron a la novela "Estrella"; Héctor Miolán, Gerardo Castillo y Juan Freddy Armando intervinieron sobre "Naufragio"; mientras que Miguel Solano y Rannel Báez se refirieron al libro de cuentos "El taladro del tiempo"; por su parte, Eleanor Grimaldi Silié conversó sobre el libro para niños "La novia del pececito".

El poeta Mórrison informó que "en la noche del sábado se hizo un acto central fuera de serie, donde hubo desfiles de Batton Ballet, banda de música juvenil y los propios escritores; en medio de sirenas, cadenas humanas y aplausos; es decir, por primera vez en mucho tiempo la juventud le ha tocado bombos y platillos a la Literatura dominicana, y eso es verdaderamente hermoso y esperanzador".

Entre los asistentes a ese acto central estuvieron los señores Nan Chevalier, Director de la Escuela de Letras, de la UASD; Luis Naut, Subsecretario de Finanzas; y Rafael Patrocinio, Presidente de la Asociación de Sabanalarguenses Ausentes; Carlos Mejía, por la O & M;

así como los integrantes del comité Local: Roberto Mejía, Gobernador; Pedro Alegría, Senador; Orlando Macea Lara, Síndico; Sonia Lluberes, Coordinadora; Arsenio Olaverría, Catalino Beltré, Wilfredo Añazco, Ramona Digna del Jesús, Lourdes Féliz, Irkania Báez y Cruz Manuel Mejía, entre otros.

En ese acto central, el Presidente del Comité dijo que, "con este ejemplo tan grandioso que ha dado la comunidad lectora y cultural de San José de Ocoa, ya estamos pensando seriamente en dejar establecido este comité nacional, para así abordar, en otras comunidades, la obra de sus hijos destacados en las letras".

Por su parte, William Mejía dijo que "me he sentido emocionado como nunca antes con este grandioso homenaje, tanto de mis amigos escritores como de mi provincia natal; y entiendo las razones de este hecho, y es que todos, aunque no lo sepan, de alguna manera están

celebrando el paso trascendental de aquel niño manisero, de aquel niño tayotero, de aquel niño limpiabotas que un día fui, hasta convertirme, sin yo esperarlo, en un escritor que ha sido aceptado por los intelectuales y por mi pueblo".

Mejía expresó, además, que "yo, en vez de resentirme por la miseria que pasaba mi madre en la ciudad, opté por trabajar para ayudarla; y opté por leer un buen libro antes que irme por ahí para hacer "diabluras"; y por eso hoy creo ser uno de los tontos más leídos de la

República; a tal punto, que pienso que soy más lector que escritor. ¡Y qué bueno que me haya cogido con eso y no con otra cosa!"