Entre astrólogos y adivinos

Por Carlos Luis Baron domingo 17 de junio, 2012

Desde la misma noche del veinte de mayo, comenzaron los adivinos con la predicción de quienes integraran el gabinete del nuevo gobierno. Radio bemba no ha parado de anunciar designaciones y sustituciones de funcionarios en las posiciones del tren gubernamental, declarando de entero crédito todo cuanto imaginan ver en su bola de cristal, siendo el más sorprendido con estas ocurrencias el propio presidente electo.

Solo quienes no conocen las cualidades que encierra la personalidad de Danilo Medina, prestan atención a estas especulaciones.

Danilo Medina es de los que mejor conoce el apartado estatal dominicano, y la idiosincrasia de nuestra población. Probó tener la capacidad para hacer que su silencio se convierta en el más bullicioso de los ruidos. Demostró durante la pasada campaña electoral, que es un maestro de la planificación, por lo que ni siquiera sus palabras han sido obra de la improvisación o del azar.

Así como su slogan de campaña de “continuar lo que está bien, corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se hizo”, se elaboró en base a un diagnostico de la realidad nacional y de las propias fuerzas que le sustentan, de esa misma manera ha planeado los trabajos en la transición y estructurado su plan de gobierno para el cuatrienio 2012-2016, eso quedo claro cuando comunico que:Yo me preparé para gobernar la República Dominicana y me preparé para hacerlo en los buenos momentos y en los malos momentos”.

Danilo tiene plena conciencia de que sucederá en la presidencia de la republica a un compañero de su propio partido, quien intuito persona. le ayudo junto a la mayoría de sus colaboradores a ganar las elecciones, de manera que los funcionarios del actual gabinete son parte de la victoria y se ganaron el derecho a ser considerados para continuar en el gobierno, pues en toda competencia, los campeones compiten para seguir siendo campeones.

Anunciar ahora cuales de los funcionarios pasa al banco, sería una imprudencia y a él, prudencia es de lo que le sobra.

Sabe que en este país la transición ocupa un largo periodo de tres meses, lo que convertiría en viejo su gobierno antes de instalarse si desde ahora anuncia su gabinete y lo que es peor, los funcionarios desvelados serian asediados por los que se sienten con derecho a ser tomados en cuenta para ocupar alguna que otra posición, al tiempo que podría generar una innecesaria tensión en los casos donde se vea obligado a recesar a incúmbente actuales.

Un hombre que dirige sus actuaciones bajo el cálculo planificado sobre la realidad conocida, nunca adelantara una jugada que pueda dañar sus propósitos de aplicar buen gobierno en armonía con su partido y con las fuerzas que le dan soporte.

En estos momentos, es probable que no haya discutido con nadie la posibilidad de que ocupe tal o cual posición. Lo que sí es seguro, es que trabaja estableciendo las líneas de actuación política que conducirán las acciones de su gobierno y es posible que ya tenga en sus manos el conjunto de medidas que aplicara para los primeros cien días y que tenga bien avanzado el Código Ético y Moral que prometió hará leer y firmar en su presencia, a quienes sean seleccionados para ocupar una función pública a partir del dieciséis de agosto.

Durante la campaña reivindicó la cávala de los sanjuaneros de que “el que reparte lo que no tiene se le aleja”, lo que me lleva a pensar que también asume la que dice que: “nadie puede comprar con lo que tenia, ni con lo que va a tener, sino con lo que tiene”, por lo que los astrológalos y adivinos deberán esperar hasta el dieciséis de agosto para confrontar, cuan exacta, estuvo la lectura de la tasa del café que Danilo aun no ha tomado.

El autor es catedrático universitario y dirigente del PTD.