Entrega final

Por Carlos Luis Baron martes 1 de mayo, 2012

“Pero los que esperan en El Señor, sentirán que se les renuevan sus fuerzas, y que les crecen alas como de águilas. Correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse” Isaías 40:31

Con sus setenta años a cuesta, Hipólito Mejía ha protagonizado una campaña electoral sin cuartel. Las feroces embestidas del gobierno las ha sorteado con magistral habilidad. El uso y abuso de los recursos del estado, no han logrado diezmar la candidatura que el pueblo dominicano ha tomado para sí. Afanosamente los estrategas del gobierno procuran retorcer la percepción y la intención del voto popular y no han podido. En donde sus manos no llegan para malear resultados de medición, la candidatura de Hipólito Mejía se mantiene incólume, firme, vigorosa y eso asusta y espanta a los personeros del gobierno de Leonel y de Danilo, empujándolos a orquestar todo tipo de maquinaciones. Pero Hipólito sigue ahí, al frente y de frente, como un verdadero Gladiador Espartano.

A tres semanas de las elecciones, el presidente continúa irrespetado su investidura de jefe de estado y pulula por las calles procurando con desesperación el favor de un pueblo, que ya decidió salir a cualquier precio de un gobierno indolente y corrupto. Asquea el despilfarro millonario de la insultante campaña propagandística del oficialismo. Proponen y ofrecen, ofertan y demandan, convirtiendo la campaña electoral en un mercado, en el que las manillas de billetes vuelan como capuchinos por los aires. Saben a ciencia cierta que están abajo por amplio margen y por eso la diaria publicación de encuestas amañadas para preparar el escenario que les permita montar un escenario propicio para cualquier acción ilegal.

Ante esta realidad ha llegado la hora, de que juntos libremos la batalla. La batalla contra la inseguridad ciudadana. La batalla contra la delincuencia y el narcotráfico. La batalla contra la corrupción administrativa. La batalla porque le entreguemos el 4% a la educación. La batalla por el empleo y la recuperación del campo y la agricultura. La batalla por la dignidad, y la decencia. En fin; la batalla moral y los principios que han vulnerado los doce años de gobierno del PLD.

¿Quién pone en dudas la probidad de Don Hipólito Mejía? ¡Nadie! Es un hombre que brilla por su honestidad y decencia. Es un ser humano como tu y como yo. Como cualquier mortal, se puede equivocar, es lógico y natural. Como diría Terencio, “nada humano le es ajeno”. Es un hombre de una sola pieza. Amigo, esposo, padre y compañero. Entiendo que es el presidente de este tiempo.

Lo que tenemos al frente, es de todos conocidos. No vale la pena al final de la jornada desviar nuestra atención. Habrá tiempo para ello. Hoy; hay que estar preparados para la gran jornada. Desde hoy hay que tomar las calles para contrarrestar el avasallamiento del gobierno. Con tertulias. Con veladas. Con cualquier manifestación civilizada que tengamos en las manos. Tenemos que contrarrestar la tóxica propaganda de campaña que el PLD nos ha metido por los ojos, la boca, los oídos y las narices en los medios de comunicación, por cada minuto y cada segundo. No me he olvidado del innovador reclamo de justica que hiciera el pueblo, cuando mataron al cantor popular Tony Seval. Las velas encendidas, iluminaron las calles de toda la geografía nacional.

El PLD se ha aferrado con unas y dientes al poder. No entendieron que el mismo es pasajero. Hoy les ha llegado su tiempo. Es el momento de que llegue un hombre que le duela en carne viva la situación por la que atraviesa la patria. En estas elecciones está en juego la paz social, por lo que urge ir a votar por Hipólito Mejía y el PRD y estar preparados para tomar las calles si el PLD, Danilo y Leonel así lo prefieren. Esperemos que despierten que la sensatez en ellos se aposente y que entiendan además que la patria nos pertenece a todos. Que el 21 de mayo podamos decir a todo pulmón que HAY UN PAIS EN EL MUNDO…y que se respete la voluntad del pueblo.