¡Es ahora o nunca!

Por Carlos Luis Baron lunes 23 de julio, 2012

Desde hace un par de semanas visualizo que la situación de anarquía a que ha sido sometida la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, debe ser resuelta como se resuelven los problemas en democracia que es con más democracia.

El presidente de la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD, Faprouasd, Ismael Peralta, exige la renuncia del rector en nombre   de los profesores.

En una clara muestra de anarcosindicalismo, propia de una mente atormentada, el presidente de Faprouasd  expone las razones por las que exige la renuncia del rector: le acusa de  presidir  el Consejo Universitario en las sesiones  que aprobaron la revisión de las tarifas por servicios académicos, y   la suspensión del grupo de estudiantes que ocupó la vicerrectoría administrativa y porque  solicitó la fuerza pública ante el vandalismo que amenazó vidas y agredió  bienes de la Universidad el pasado viernes 20 de los corrientes.

 En su confusión de rol, Ismael Peralta llama a los estudiantes a que no paguen ni créditos, ni reinscripción, ni matriculas y que se presenten a clases sin hacerlo. Hace sus pronunciamientos en nombre del profesorado, ese mismo, que en roles distintos,  lo escogió  a él, al frente de Faprouasd y  a Mateo Aquino Febrillet,  al frente de la rectoría.

Como de lo que se trata es de un pulso de poderes, debemos decidir esto democráticamente y que hable la mayoría,  quedando claro que el pierda se la academia de por vida y renunciando a todos sus derechos.    

Reitero mi propuesta de que  convocar al claustro y  se soliciten poderes  para que el Consejo Universitario limpie la Universidad, de  toda persona o grupo que haga uso de acciones de fuerza, como ocupaciones y agresiones, para imponer sus criterios.   Esto no implica negar el derecho  de los universitarios a la protesta y al reclamo de sus derechos mediante métodos civilizados.

La Universidad es una institución democrática, en la democracia todos tienen derecho a expresarse libremente y nunca se ha  retaliado por ello en la UASD. Nadie puede ser sancionado sin que se le aplique el debido proceso y eso, siempre se ha garantizado en la UASD.

Lo que no puede permitirse es  que sectores anárquicos se tomen la ley en sus manos o que traten de imponer a la fuerza, decisiones contrarias a las decididas por sus órganos de gobierno.  La Universidad no puede continuar prisionera   de grupos e individuos incapaces de contribuir al cumplimiento de la misión para la que  fue creada. ¡Es ahora o nunca!

El autor es catedrático Universitario y dirigente del PTD.