Escuelas seguras

Por Carlos Luis Baron miércoles 28 de marzo, 2012

El martes 27 de marzo participé en la puesta en circulación de la “Guía para la elaboración de Planes Escolares de Gestión de Riesgos”, iniciativa realizada por la Dirección General de Ordenamiento y Desarrollo Territorial (DGODT) y el Ministerio de Educación, la cual se inscribe en el Programa de Prevención de Desastres y Gestión de Riesgos financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Esperanzadoras fueron las palabras de la Ministro de Educación, Licda. Josefina Pimentel; y las del Director de la DGODT, Arq. Franklin Labour, en el sentido de que “el país necesita poner especial atención al tema de gestión de riesgos a desastres en el contexto de la escuela, ya que los estudiantes inciden de manera importante en las vidas de sus padres y de la familia” Así como también, “que el personal docente y las sociedades de padres y madres de la escuela deben acoger el tema de la seguridad escolar como parte sistémica de la enseñanza”

Es interesante que el Ministerio de Educación y la DGODT estén haciendo esfuerzos para preparar a las seis mil escuelas del país con planes de gestión de riesgos a desastres. El riesgo a desastres que presentan muchas edificaciones escolares públicas y privadas es un punto que necesita de una intervención urgente.

Las amenazas a que están expuestos los centros educativos varían de un lugar a otro, en lo urbano y rural, a partir de las condiciones ambientales, el tipo de fenómeno que pueda ocurrir, el tipo de suelo donde se fundó la edificación, la técnica utilizada en la construcción, y desde luego, por el nivel de preparación de respuesta de la comunidad educativa frente a cualquier tipo de evento peligroso de origen natural o humano.

Sobre la parte de preparación y capacitación contenida en la iniciativa la misma la valoro de positiva e interesante, ya que fue desarrollada en 63 centros educativos, y se pudo elaborar igual número de planes modelos, los cuales tendrán una perspectiva de extensión en experiencia hacia otras localidades. A partir de ahí los directores de escuelas recibirán una guía para la elaboración de los planes escolares de emergencias de cada centro.

Hay que reconocer que el riesgo sísmico del país es muy elevado debido a la ubicación de la Isla en la placa tectónica del Caribe, la cual se roza permanentemente con las placas tectónicas de Norteamérica y la de Suramérica. También existe en el país un sistema de 14 fallas geológicas que ponen en peligro a la población en sentido general, pero de manera especial a los estudiantes que todos los días acuden a las escuelas y que algunas no están preparadas para soportar movimientos de tierra de magnitud considerable.

Otros aspectos importantes son los relacionados con los riesgos a inundación, deslizamientos de tierra, incendios o accidentes que puedan ocurrir en la comunidad donde funcionan escuelas vulnerables a ese tipo de fenómenos. Para combatir esas amenazas los planes serán muy útiles.

La ocurrencia de situaciones de emergencias asociadas a los fenómenos geológicos, atmosféricos y humanos amerita con urgencia una inversión y que se cree conciencia sobre el tema, a la vez que se vele porque cada centro tenga su plan de gestión de riesgos ante desastres para garantizar las vidas de esa población que mayormente se ve expuesta por más de cinco horas diaria.

La “Guía de Elaboración de Planes Escolares de Gestión de Riesgos es un proyecto vital y esperamos que cada director de escuela, liceo, politécnico y colegio del territorio nacional la reciba para dar un gran paso en materia de la reducción de los peligros y lograr una real y efectiva escuela segura.

La gran tarea que nos queda pendiente ahora es la de incorporar el tema en los planes y programas educativos de formación en los distintos niveles de la enseñanza: Básica, Media y Superior. Ese sería un logro importantísimo dentro de la seguridad escolar.