Esta democracia

Por Carlos Luis Baron jueves 28 de junio, 2012

No es necesario hacer aquí la harto conocida historia de los muchos sacrificios en sangre, sudor y lágrimas que hicimos los dominicanos para llegar a esta democracia, tuerta e imperfecta pero nuestra.

El respeto no solamente al derecho constitucional de elegir y ser elegido de todos los dominicanos mayores de 18 años, sino al de poder tener y postular ideas contrarias a las que tienen los que gobiernan es parte igualmente fundamental de la democracia.

Todo lo que vaya en beneficio del llamado gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, fortalece y hace rico el sistema político indiscutiblemente mejor para progresar y vivir.

Los partidos son el instrumento de los ciudadanos para canalizar sus aspiraciones de paz, de libertad, progreso y desarrollo en una convivencia civilizada y respetuosa donde el actor principal tiene que ser el pueblo de donde dimanan los poderes y al que hay que servir y dar explicación cuando no se le cumple o cuando no se gobierna en busca de su bienestar.

Por eso la presencia de un PRD unificado y fuerte, lejos de molestar a un PLD gobernante, y más al inicio de una nueva gestión de gobierno lo debe impulsar sino a meterse en los problemas internos de ese partido, por lo menos a invitarles a buscar la avenencia entre un liderazgo que está probado que ya no está en capacidad de dirigir ese partido.

Es necesario por el bien de la democracia dominicana que las bases del PRD sean convocadas, oidas y respetadas en su decisión, si se divide el PRD, leanlo bien, viene la división del PLD, y esto va a traer la posibilidad del colapso del sistema de partidos, lo que podría dar paso a mecanismos peligrosos como ha sucedido en otras naciones.

La democracia dominicana bien vale sacrificios y entregas, que nadie ose querer hacer otra cosa porque este presente es el producto de un doloroso ayer que nadie quiere que regrese!