Estado Social de Derecho y Reforma Fiscal

Por Carlos Luis Baron martes 28 de agosto, 2012

El Estado Social de Derecho tiene un alto costo económico. Para combatir con buenos resultados los males derivados de la pobreza, reducir la marginalidad y la inequidad social, se requiere de algo más que de una visión, que de un deseo.

En el proceso de tránsito del Estado de Derecho al Estado Social y Democrático de Derecho, es vital que el Estado reciba los ingresos económicos requeridos para hacer las inversiones e implementar los programas de asistencia a los más necesitados.

Empero, para hacer que el Estado Social y Democrático de Derecho consagrado en el artículo 7 de la Carta Magna, sea posible y alcanzable, es necesario un rediseño del propio Estado, enfocado a que el gobierno pueda recibir y disponer de los recursos económicos necesarios para hacer de la democracia un sistema más justo y equitativo.

Ha llegado el momento de que el liderazgo político dominicano, actuando sincronizado con la visión y el pensamiento social del presidente Danilo Medina Sánchez, concerté una gran reforma y tome las medidas de lugar, en procura de reducir la deuda social acumulada que tiene la democracia.

Esa meta, ese propósito y esa gran causa, deben unir a todo el liderazgo de la Nación, a todo el pueblo dominicano.

El abanico de los actores que intervienen en la vida nacional -políticos, empresarios, religiosos, comunicadores, sindicalistas, profesionales, en fin, todos los líderes de opinión y agentes de la Nación- deben unificar criterios en torno a la conveniencia de que se lleve a cabo una reforma fiscal que le permita al Estado recibir los ingresos que necesita para reducir la pobreza, la marginalidad y la inequidad social.

La República Dominicana es uno de los países de América Latina que ha alcanzado mayores progresos en el ciclo de la democracia. Concomitantemente con crecimiento y desarrollo económico, en la República Dominicana se ha fomentado una cultura de paz, de institucionalidad del Estado y de armonía social.

Hoy, la República Dominicana es una Nación institucionalizada, es un Estado de Derecho. Empero, la reforma constitucional consensuada por el liderazgo de la Nación, el 26 de enero del 2010, define una prioridad, describe una ruta de futuro, que es la consumación del Estado Social de Derecho.

Con el mismo espíritu y con la misma voluntad de Nación, con que el presidente de entonces, Leonel Fernández Reyna, movilizó a la sociedad dominicana planteándole que era el momento de hacer una reforma integral de la Carta Magna, que colocara a la República Dominicana institucionalmente en el siglo XXI, ahora, el presidente Danilo Medina Sánchez, debe concatenar el momento histórico presente con el 2010, y con la credibilidad y la autoridad moral de que está revestido su liderazgo, debe salir de inmediato al ruedo en procura de lograr el pacto político y social requerido para hacer la reforma fiscal que garantice que el Estado Social de Derecho no se quede como letra muerta en el texto de la Carta Magna.

En el post caudillismo ilustrado se han logrado mayores avances en materia de desarrollo democrático y fortalecimiento institucional del Estado, debido a que el país está siendo guiado por un liderazgo maduro y comprometido con la democracia. Ese es uno de los grandes aportes que el liderazgo de este ciclo histórico está legando a la Nación.

Las medidas de austeridad puestas en marcha por el gobierno recién instalados, y el hecho mismo de que el Partido de la Liberación Dominicana tenga una mayoría considerable en el Congreso Nacional, hacen que el momento sea oportuno para consensuar una reforma fiscal con la sociedad.

En virtud de que el tema más desagradable para la población es cuando se habla de crear nuevos impuestos, el gobierno debe saber comunicar la intención: ¿Cuál es el uso que se le dará a los recursos adquiridos frutos de las nuevas medidas impositivas?

La población está muy placentera con la afirmación hecha por el presidente Danilo Medina de que cumplirá con el compromiso de invertir el 4% del Producto Interno Bruto en la educación.

La población ha recibido muy bien la noticia de que el Programa Solidaridad incluirá a 200 mil nuevas familias, y de que habrá un relanzamiento de la acción social pública.

Todas las familias dominicanas que viven en la pobreza, tienen la esperanza de que en este cuatrienio de gobierno que preside Danilo Medina Sánchez, serán incluidos en la seguridad social.

Este pliego de expectativas y esperanzas posan en las mentes y corazones de los sectores más necesitados que constituyen la inmensa mayoría del pueblo dominicano. Hacer realidad esas demandas y esos deseos es el principal compromiso y la principal responsabilidad que tiene el liderazgo democrático de la Nación.

Manos a la obra…