Estado social, democratico y constitucional de derecho

Por Carlos Luis Baron sábado 4 de febrero, 2012

En la República fue proclamada una nueva Constitución el 26 de enero del año 2010, en la cual se define el país como un “Estado Social y Democrático de Derecho”, el cual tiene, además, un carácter constitucional, pues el mismo debe someter sus actuaciones a los enunciados contenidos en la Carta Magna.

La nueva Constitución de la República dice así: “Artículo 7. Estado Social y Democrático de Derecho. La República Dominicana es un Estado Social y Democrático de Derecho, organizado en forma de República unitaria, fundado en el respeto de la dignidad humana, los derechos fundamentales, el trabajo, la soberanía popular y la separación e independencia de los poderes”.

Fortaleciendo lo establecido en el citado artículo 7 de la Constitución, la misma dice también: “Artículo 8. Función esencial del Estado. Es función esencial del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualatoria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatibles con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas”.

Hemos citado conforme a la Constitución lo que tiene que ver con la caracterización formal del Estado Dominicano como un Estado “social”, “democrático” y de “derecho”. En cuanto al aspecto “constitucional” de nuestro Estado podemos remitirnos al artículo 6 de la Constitución que dice así: “Supremacía de la Constitución. Todas las personas y los órganos que ejercen potestades públicas están sujetos a la Constitución, norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado. Son nulos de pleno derecho toda ley, decreto, reglamento o acto contrario a esta Constitución”.

El hecho de que la nueva Constitución defina nuestro Estado como un “Estado social y Democrático de Derecho”, y que diga que el mismo debe someterse a los dictados de la Constitución, en los términos que hemos citado, implica dentro de lo que supone la conceptualización de este tipo de Estado, que quienes dirigen el Estado Dominicano están en el deber de encaminar acciones para que todos los habitantes de nuestro

territorio disfruten de los derechos consagrados a su favor, para que tengan una vida digna.

Declarar constitucionalmente al Estado como un Estado Social y Democrático de Derecho debe implicar un compromiso serio de quienes dirigen el país de enrumbar el mismo por los senderos de la justicia social, de modo que se combata seriamente la pobreza en todas sus manifestaciones, de suerte que los sectores excluidos y marginados de la sociedad dominicana sean redimidos del abandono y las carencias en que se encuentran actualmente.

En ese sentido, es conveniente de manera especial que se haga efectiva la disposición del artículo 61 de nuestra Ley Fundamental que consigna que: “El Estado garantizará, mediante legislaciones y políticas públicas, el ejercicio de los derechos económicos y sociales de la población de menores ingresos y, en consecuencia, prestará su protección ya asistencia a los grupos y sectores más vulnerables”.

Entendemos, finalmente, que la ciudadanía consciente debe contribuir de la manera que le resulte más factible a la construcción en la República Dominicana de un verdadero Estado, Social, Democrático y Constitucional de Derecho, como un modo de cumplir con su deber de “velar por el fortalecimiento y calidad de la democracia”, como lo establece el 75, numeral 12 de la Constitución.

*El autor es abogado especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. Fue miembro fundador de Amnistía Internacional Grupo de Santo Domingo/República Dominicana.