Estamos mejor que antes?

Por Carlos Luis Baron miércoles 30 de mayo, 2012

En el vocablo dominicano hay expresiones muy interesantes. Ejemplo de esto son los dichos: Dime con quién andas y te diré quién eres. Dime de qué te alardeas y te diré que te hace falta… entre otros.

Esto no son simple términos que embellecen la Gramática; también pueden ser el reflejo de una realidad, si lo vemos con detenimiento.

La percepción, es la convicción que nos hace ver y entender dentro de nuestro subconsciente una realidad, sin embargo, esa realidad no siempre puede ser cierta, y más cuando ha sido creada en base a estrategias engañosas, con algún interés en particular.

En Derecho hay una frase muy conocida también: Una mentira repetida puede convertirse en verdad. El presidente Fernández también hizo suya una frase con bastante lógica E’palante que vamos!!

Partiendo de la lógica esto es real, puesto que de los seres vivos en el planeta Tierra, sólo al camarón se le conoce con la característica de nadar hacia atrás.

En tal sentido, siempre vamos a ir hacia delante, aunque no contemos con agua potable, que estemos por debajo de los niveles de pobreza o que nuestra residencia esté a la espera de una llovizna para ser derribada por un riachuelo, por lo que tendremos que continuar adelante a pesar de ello.

Un informe emanado del Fondo Monetario Internacional, revela que los niveles de pobreza en la República Dominicana para el 2000 eran de 38 porciento y que para el 2007 era de 48 porciento, lo que refleja un vertiginoso crecimientos de un 11.5 por ciento en dicha comparación.

Sin embargo, la percepción con que las autoridades y la mayoría de los medios de comunicación han enfocado, es que estamos mejor hoy día que antes, que hemos avanzado.

Uno de las elementos que han provocado ésta imagen es la compra de periodistas y medios de comunicación y en muchas oportunidades la censura por parte de directores inversionistas de los medios con intereses marcados en ellos.

Obviamente, la calidad, veracidad de la opinión que en vez de ser pública se ha convertido en opinión publicada, convirtiendo muchas mentiras en verdad en complicidad con el Estado, haciéndonos ver del color que los actores les interesa que veamos, no el color original de la cosas.

La gran pregunta a hacernos es y usted, está mejor en la actualidad.