Este año todos lo factores se conjugaron para que Danilo Medina fuera nuestro presidente

Por Carlos Luis Baron viernes 28 de diciembre, 2012

Este nuevo año que se avecina espero que mi único líder, después de Jesucristo, el licenciado Danilo Medina, pueda encausar a la República Dominicana por los verdaderos senderos del progreso y la prosperidad, como se lo ha propuesto, con la ayuda, primero de Dios, y de los hombres de buena voluntad. Las primeras medidas adoptadas por el actual Gobierno así lo demuestran si no se produce un cambio de actitud en las decisiones del primer mandatario.

Claro, que para que Danilo Medina logre sus objetivos tiene que cambiar de su gabinete a esos funcionarios altaneros y prepotentes que tiene a su lado, los cuales en contrapelo con la humildad y la sencillez exhibida por el actual mandatario, le están cerrando al pueblo las puertas del Palacio Nacional, e incluso a los mismos compañero de lucha que siempre han acompañado al Presidente Medina.

Este año nuevo (2013), es apropiado precisamente para “corregir lo que está mal” y trabajar favor de las mejores causa y de los verdaderos intereses de la República Dominicana en el plano de la educación, la salud, y de la seguridad ciudadana, para lo cual tenemos al mejor Ministro de las Fuerzas Armadas que puede tener América Latina, como lo ha sido en sus dos ocasiones el almirante licenciado Sigfrido Pared Pérez.

Aunque el Presidente Medina tendrá que cuidarse muchos, más de lo que él piensa, de algunos funcionarios que no solo hacen las cosas mal, sino que le cierran la puerta a los pobres para que ni siquiera se acerquen a su despacho, retornando a la práctica de gobiernos anteriores.

Por todo lo demás, el Gobierno promete arreglar muchas cosas que andan mal y solamente le hacen falta recursos económicos que le permitirán trabajar en la dirección correcta.

Biblia, la palabra del Dios Altísimo, dice que “ más vales ponerse en la mano de Dios que en la manos de los hombres”, y que maldito el hombre que cree en otro hombre. La palabra de Dios dice también que los gobiernos los pone Dios todos, para bien, para mal o para castigo de su pueblo, pero es Dios que los pone.

La vecindad del próximo año nos lleva a reflexionar sobre lo que reza en el Evangelio Según San Lucas, Capítulo 11, versículos uno en delante de la Santa Biblia, dice que un día estando Jesús orando en cierto lugar, acababa la oración, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, como enseño también Juan a sus discípulos. Y Jesús le respondió: “Cuando os pongáis a orar, habéis de decir:

Padre, sea santificado tu nombre. Venga a nosotros tu reino. El pán nuestro de cada día dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados, puesto que también nosotros personamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación.

Les dijo también: Si alguno de vosotros tuviere un amigo y fuese a estar con él a media noche, y a decirle: Amigo préstame tres panes, porque otro amigo mío acaba de llegar de viaje a mi casa, y no tengo nada para darle; aunque aquel desde adentro le responda: No me molestes, la puerta está ya cerrada, y mis criados están como yo acostados, no puedo levantarme a dárselos por razón de su amistad, a lo menos por librarse de su impenitencia se levantará al fín, y le dará cuanto necesite.

Así os digo yo: Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.

Porque todo aquel que pide, recibe; y quien busca halla; y al que llama, se le abrirá.

Que si entre vosotros un hijo pide pan a su padre, acaso ¿le dará una piedra? O si pide un pez, le dará en lugar de un pez una serpiente?

O si pide un huevo, ¿ por ventura le dará un escorpión?. Pues si vosotros siendo malos como sois, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿Cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará el espíritu bueno a los que se lo piden.

La grandeza de nuestro Presidente actual precisamente radica en su humildad, conforme dice la Palabra, que ni he un hombre vanidoso, ni oprime a su pueblo, por lo cual Dios en reconocimiento a sus grandes méritos puede consolidarlo en el poder por tiempo indefinido, si así le parece a nuestro creador.

Danilo es el Presidente de los pobres, del débil del necesitado, de los que ni siquiera tenemos donde reclinar la cabeza, no por falta de lucha, sino por las adversidades que nos presenta la vida; de los huérfanos y desamparados, para cumplir exactamente con lo que reza en el Salmo número 41 de la Palabra de Dios: “El que ayuda al pobre, al débil y al necesitado, el día de la desgracia el Señor lo socorrerá.

El autor es periodista,