Estrategia sí, pero con señales de humo

Por Carlos Luis Baron martes 5 de junio, 2012

Barcelona. 05 de junio 2012. Cuando partidos políticos en contienda electoral, hacen y calculan su propia estrategia con la idea de conseguir un resultado óptimo al final de la jornada, y resulta que uno de los 2 bandos pierde ¿Esto quiere decir que una estrategia es mejor que otra, o que los diseñadores fallaron en su intuición de visualizar correctamente la táctica y la planeación a corto o largo plazo? De seguro que algo fallo, algo no se tomo en cuenta, o alguna prioridad no se calculo de tal manera que todo se ajustara fundamentalmente, o no se hicieran los cambios sobre la marcha. Fallaron los cálculos al visualizar o minimizar la capacidad del contrario, todo es posible.

No quiero ser un candil, ni me creo haber descubierto América, a lo que me refiero es que los resultados de una estrategia son relativos cuando los oponentes son inteligentes, tienen visión y se puede anticipar de manera imperativa a cualquier objetivo del contrario; la estrategia creada sin una formalidad y coherencia; se convierten en señales de humo en un cielo despejado.

Algunas veces no son planes bien elaborados, sino que se hacen con ideologías inteligentes, manipulación humana, con el objetivo de lograr alguna reacción muy visible basado en el conocimiento y la sicología del objetivo, es una estrategia, a veces necesaria, pero tiene sus bemoles, su metodología es elemental y muy impredecible.

Hago mención de lo anterior, porque en octubre del año 2011 cuando entraba en la recta final la escogencia del candidato a la presidencia por el PRD entre Hipólito Mejía y Miguel Vargas, me encontré con un buen amigo y excelente compañero de la seccional de Barcelona en el Metro, él se dirigía a la formación de un comité de base en una localidad llamada Fondo de la ciudad condal y me dijo que apoyaba a MVM y le respondí que estaba perdiendo su tiempo porque Hipólito le ganaría a Miguel, con el agravante que le sería muy difícil ganarle las elecciones al PLD; además, le dije que apoyaría a Hipólito porque era una seguridad para la unificación del partido y su futuro. Casi fui crucificado por mis comentarios, fui catalogado como un pesimista y un no perredista. Mantuve mi opinión pero, esto no es todo.

Fui electo presidente de mesa en la convención y allí mismo me pude percatar que simpatizantes peledeistas conocidos, fueron a votar y hacían comentarios a favor de Miguel Vargas. En mi mesa, en todas las de Barcelona y Europa perdió Hipólito; pero advertía que ganaría seguro en dominicana. Esa misma noche en el partido entregando el material sobrante, etc. dije responsablemente que podía decir que los peledeistas votaron por MVM en cantidades muy importantes y que fue una “línea bajada” desde ese partido y que entendía que Miguel Vargas Maldonado era un plan soterrado del PLD para hacer daño al PRD y dije literalmente ese día que Miguel era un “caballo de Troya”. En la prensa apareció la noticia que era todo lo contrario, una estrategia. Hoy la historia me ha dado la razón. Clarividencia no, señales de humo.

Recuerden ustedes todas las negociaciones que se realizaron en los diferentes pueblos de R. D. cuando las elecciones congresionales, el cambio de excelentes líderes, el sacrificio de muchos de los compañeros ya con su campaña realizada los quitaron para poner advenedizos recuerdan ustedes azua, Nagua, Salcedo, para recordar algunos, con personas que a todas luces no iban a aportar votos y si división. Dije una noche antes de las elecciones que entendía que el partido del jacho conseguiría unos 2 senadores si acaso y la misma suerte en los ayuntamientos, testigos un buen grupo de amigos, fui criticado por todos (algunos leerán el presente). Todo era muy evidente, buscaban fortalecer a todas luces al contrario, para que ganara en la mayor cantidad de provincias, una estrategia calculada. ¿Tengo oráculo? No, vi las señales de humo.

Es que el vocabulario que usa Miguelito, sus párrafos, sus gestos, su mirada, etc. A parte de las magnificas relaciones comerciales que tiene con personas del actual gobierno, es obvio entender que su interés era la de ganar perdiendo. Miguel Vargas ha traicionado a las bases del PRD, ha traspasado el irrespeto a sus seguidores, ha permitido con su arrogancia y pacto con el enemigo político del PRD, dejarlo fuera del poder 4 años más. Como presidente del partido actuó sin dignidad, con prepotencia, falta de visión política y un orgullo, como si se sintiera apoyado por una mano invisible. Su estrategia, un secreto muy guardado, ser un lastre para que Hipólito perdiera las elecciones nacionales.

Ahora la opinión pública amarilla expertos en confusión y algunos malos interesados acusan a Hipólito de la derrota y quiere convertir en este cínico de Miguel Vargas en una víctima. División dicen, que quieren dividir al PRD, ¿Quién quiere dividir, los que hoy son tránsfugas, los que se vendieron por dinero apoyando a Danilo, los que torpedearon a todos los comandos de campaña, aquellos “compañeros” que no hicieron su trabajo recibiendo constantemente los lineamientos de sus malévolos semi lideres, los que con su parsimonia frenaban la estrategia de campaña? Hipólito Mejía, lucho contra líderes medios del partido seguidores del presidente del PRD y contra un PLD que no escatimo esfuerzos para comprar los que desde dentro del PRD apoyaron los planes del peledeismo y de Danilo Medina, por una cantidad importante de dinero para ellos.

Creo que la estrategia estaba clara, destruir al glorioso Partido Revolucionario Dominicano en su frenético camino hacia la dictadura partidista tal y como le hicieron al PRSC. Toda una estrategia para favorecer a Leonel Fernández y su grupo. Yo no diría división, yo diría limpieza, una depuración, expulsar a los traidores con los estatutos del partido. Es la hora de quitar la cizaña del trigo, ¡ahora es el tiempo!

El autor es comunicador social

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