Europa cede a la construcción del escudo antimisiles

Por martes 15 de abril, 2008

Los líderes europeos participantes de la reciente cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), vencieron la tímida resistencia que habían mantenido y aceptaron respaldar el escudo antimisiles que Estados Unidos prevé instalar en República Checa y Polonia. La amenaza de recesión económica en Estados Unidos y sus repercusiones en el resto del mundo parecen haber motivado a los líderes europeos en esta nueva aventura armamentista.

Si bien la iniciativa, el gasto y los beneficios, del escudo antimisiles son norteamericanas, es ahora más probable que Europa se embarque en la construcción de su propio escudo para cubrir las zonas que no protege el norteamericano. Dicho proyecto estaba detenido por falta de financiación, y es posible que ahora Estados Unidos se comprometa a colaborar en su desarrollo.

El documento de la cumbre de la OTAN celebrada en Rumania entre el 2 y 4 de abril, al referirse al escudo antimisiles sostiene qué” la proliferación de misiles balísticos supone una creciente amenaza para las fuerzas, territorios y poblaciones de los aliados”, sin mencionar que países o Estados presuntamente terroristas o agresores estén aumentando o desarrollando arsenales de misiles. La declaración subraya “la contribución sustancial a la protección de los países aliados que será dado por el sistema antimisil producido por Estados Unidos”. Al mismo tiempo hicieron un llamado a Rusia para que deje de lado sus objeciones.

La decisión de la OTAN se produjo después que los gobiernos de Estados Unidos y República Checa anunciaran, al inicio de la cita, el acuerdo para la instalación de radares en territorio de este último país. ”Este acuerdo es un paso importante para nuestros esfuerzos de proteger nuestros países y nuestros aliados de la OTAN del peligro creciente que supone la proliferación de misiles balísticos y de armas de destrucción masiva”, dice el comunicado conjunto de los dos países.

El escudo antimisiles en Europa, impulsado por Bush, es la continuación de su “Sistema de Defensa de Misiles Balísticos” conocido como “guerra de las galaxias” que presentó en mayo de 2001, a poco de asumir su primera presidencia.

En mayo de 2001, el presidente Bush anunció su programa de defensa conocido como ”Guerra de las Galaxias”, según un proyecto impulsado por el entonces presidente Ronald Reagan a principios de los 80. Para el desarrollo de ese proyecto, que prevé el derribo en el cielo de los misiles que le puedan mandar las naciones enemigas, la administración norteamericana ha gastado ya más de 60.000 millones de dólares. Para desarrollar su proyecto, Bush debió renunciar al Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM) firmado por su país con la ex Unión Soviética en 1972.

La idea del sistema de defensa siempre fue impulsada por los lobbys de la industria armamentista, y figuró en los planes de todos los gobiernos hasta que en el 2000 su implementación fue aplazada por el ex presidente Bill Clinton, al ponerse en duda la fiabilidad de tal sistema.

Bush relanzó la idea y durante estos años se han realizado algunas pruebas de intercepción, con escasos resultados.

Europa se suma.

La parte europea incluye la construcción de un centro de seguimiento por radar en la República Checa y de un silo de lanzamiento de misiles de interceptación en Polonia a un costo de unos 1.600 millones de dólares.

Estados Unidos inició negociaciones con Praga y Varsovia en el 2007 para instalar en sus territorios componentes del Sistema que incluye interceptores, baterías, radares, satélites y destructores navales situados en el Pacífico, Atlántico y en bases europeas.

Este proyecto complementaría la capacidad defensiva con que actualmente cuenta Estados Unidos, y que comprende radares en Gran Bretaña, Groenlandia y Dinamarca. Teóricamente, los interceptores deberían ser capaces de neutralizar los misiles balísticos iraníes Shahab-2 y Shahab-3, con rango de entre 300 y 2 mil kilómetros, y los norcoreanos Taepondong, que pueden alcanzar la costa oeste estadounidense.

De acuerdo con una investigación del SIPRI, el sistema de defensa antimisiles proyectado en Polonia estaría compuesto por 10 interceptores de medio rango, posiblemente tipo Patriot PAC-3, THAAD y Aegis BMD. La batería se localizaría en una base aérea situada cerca de Koszalin, en el norte de Polonia, entre el 2011 y 2013.

Mientras que, el distrito checo de Brdy, se desplegaría, a partir del 2011, el radar EMR (European Midcourse Radar), que ahora se localiza en las Islas Marshall, en medio del Océano Pacífico, y que ha sido utilizado en los ensayos del BMDS. El costo total del proyecto antibalístico para Europa se calcula en 4 mil millones de dólares para el periodo 2007-2013.

Aunque Polonia no ha dado un sí definitivo al proyecto, el visto bueno se espera pronto. Durante su visita a la capital estadounidense en febrero pasado, el ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, dio un sí preliminar a la oferta de la Administración Bush. ”Tenemos un acuerdo en principio. Pero aún no llegamos al final del camino en las negociaciones”, aseguró. Polonia quiere vender un poco más cara su colaboración con Washington. Mientras tanto, la parte europea de la OTAN prepara su propio proyecto. ”Tengo la encomienda de elaborar opciones para una amplia arquitectura antimisiles que abarque todos los territorios aliados aparte del sistema de Estados Unidos”, afirmó el Secretario General de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer.

Argumentan que el escudo norteamericano no cubre a países como Turquía, Grecia, Bulgaria y Rumania.

El costo del proyecto europeo, según algunos cálculos, sería de entre 20 y 30.000 millones de dólares.

E-mail: ernestotamara@gmail.com

Cortesía Barómetro Internacional