Eurozona: Primera Crisis Financiera del Siglo XX1

Por Carlos Luis Baron miércoles 18 de enero, 2012

La crisis de la deuda soberana de los estados integrantes de la Eurozona, ha provocado que la agencia calificadora de riesgo Stándar & Poor´s, disminuya abruptamente la categoría a países como Francia, lo que hace temblar los mercados financieros en las bolsas internacionales, a la vez que crea nuevos elementos en el debate electoral francés, cuando solo faltan semanas para las elecciones presidenciales.

El Ministro de Economía y Finanzas, François Baroin, al confirmar la noticia, expresó que no era una catástrofe financiera, a la vez que recordó el mensaje de fin de año del Presidente Nicolás Sarkozy, de que las agencias calificadoras de riesgos, no van a gobernar el país.

La reacción del gobierno español que encabeza el Presidente Mariano Rajoy, a la degradación por Moody’s a bonos basura a la Comunidad Valenciana, ha sido rápida, oportuna y convincente, al expresar a través del Ministro de Economía, que el gobierno asumía la responsabilidad de la deuda de esa comunidad y al salir en auxilio evita que la mancha se extienda y produzca un contagio sistémico de toda la economía española, que de hecho ha estado realizando ajustes drásticos en su presupuesto para equilibrar el déficit.

Los líderes de la Unión Europea, están realizando grandes esfuerzos para conjurar esta hora crítica que afecta prácticamente a toda la eurozona, para que no se repita lo que sucedió en el Continente Asiático que una crisis a finales del siglo pasado que empezó en Tailandia, se extendió por toda Asia.

Esta crisis de mercado se expresa de manera dramática a nivel de la población, aumentan los problemas de carácter sociales y la gobernabilidad de los países se hace critica, como ha pasado recientemente en Grecia, Italia y España, que los gobernantes de turno han sido barridos por la nueva fuerza electoral que ha desplazado la capacidad de los aparatos partidarios, esa nueva clase de tumba gobiernos son los indignados que no se compran con promesas, ni con dadivas coyunturales.

Las perturbaciones financieras de estos países es por el déficit de liquidez, lo que produce que los instrumentos financieros pasen de una mano a otra, compras y ventas nerviosas de los mismos, incertidumbres en los mercados, depreciación del valor de las acciones de los bonos soberanos, aumenta el riesgo por lo que arrastra en cascadas al movimiento bursátil y mercados de capitales, produciendo el fenómeno de contagio endógeno y sistémico de la economía.

Me permito precisar por considerarlo oportuno, que cuando se inicia el presente siglo XX1, yo residía en la apacible y hermosa ciudad de Bonn en Alemania, la cual está serpenteada por el impresionante rio Rhein. Entraba en vigencia el Euro en los diferentes países de la Unión Europea, este memorable acontecimiento debo decir una década después estuvo rodeado de muchas expectativas positivas y también de escepticismo, a la vez que producía una nostalgia extraordinaria en los europeos que por primera vez en la historia se despojaban de sus respectivas monedas, el Marco Alemán, el Franco Francés, la Peseta Española, el Escudo Portugués, etc.

Asistí a muchas reuniones económicas, foros y conclaves internacionales sobre la temática de la Unión Europea su presente y futuro. El debate era sobre la globalización de los mercados, la globalización de las economías y el nuevo rol del estado en la nueva sociedad mundial.

Ese es el aspecto más relevante, el nacimiento de un nuevo estado en la sociedad global, donde pasaba del libre mercado al mercado global, esto lo transforma todo, absolutamente todo, las empresas ya no les importaban lo nacional, sino el mercado mundial, porque se sentían amenazadas en su propio nicho de mercado, sobre todo en aquellos países de economías menos desarrolladas, ellos tenían que competir con empresas similares en ocasiones con más desarrollo tecnológico, menor costo de producción, marcas con mayor capacidad de marketing y muchas veces conocidas universalmente. El nuevo orden la condenaba a la quiebra.

Los gobiernos para financiar sus presupuestos empezaron a sobre endeudarse y subestimando para los ciudadanos los riesgos, a la vez que a final de la década pasada la crisis inmobiliaria estadounidense producía el fenómeno de contagio a nivel global, tal y como ocurrió en el año 1929.

Finalmente, la conjunción de la globalización financiera, las políticas monetarias nacionales y la estructura de los mercados hace que los fallos de coordinación de los agentes financieros se amplifiquen y se derramen al conjunto de economías, provocando la primera gran crisis financiera del siglo XX1.

El autor Médico y Diplomático, Embajador Dominicano en Alemania 2001-2204