Evaluar lo pasado en el presente para mejorar el futuro deseado

Por Carlos Luis Baron martes 19 de junio, 2012

La evaluación es un proceso obligado que realizan las personas, las empresas e instituciones y hasta la naturaleza, después de un evento, acontecimiento o final de una meta establecida sea que esta se cumpla o no. Sirve para verificar el comportamiento de nuestros planes y compararlos con los resultados y sirve además para producir nuevos planteamientos y directrices hacia nuevas metas en el futuro inmediato y cercano.

Renunciar a esta parte inteligente del desarrollo de cualquier acción es no aprovechar las experiencias vividas ni los principios dialecticos que la propia vida natural aconseja.

Divagar entre conjeturas y apreciaciones unilaterales y ciclopes, solo da un prisma de la realidad vivida y una perspectiva incompleta de cuanto se hizo o dejo de hacer, de cuanto se aplico o no de los planes y estrategias y del comportamiento en general de las personas participantes en el proceso.

Existen máximas filosóficas que aconsejan respecto de la importancia y de la constancia que se necesita de las evaluaciones, CAER, LEVANTARNOS, VOLVER A CAER Y LEVANTARNOS SIEMPRE, HASTA LOGRAR LOS OBJETIVOS FINALES.

El aprendizaje que obtenemos de lo pasado es la experiencia y al obtenerla logramos evitar la repetición de los mismo errores, si no analizamos los hechos, no obtenemos las informaciones de como corregir y mejorar el desempeño.

No hay plan perfecto, no hay estrategias absolutas que conduzcan al éxito deseado, cada proceder obedece a intereses, particulares y comunes que interactúan en un mismo proceso y que cada uno espera obtener los mejores resultados posibles para sus planes particulares o de grupos, si lo podemos logra hacer coincidir lo uno con lo otro concluirá en el éxito de esa coyuntura y ella al ser evaluada nos proyectara al siguiente eslabón de propósitos en los que necesariamente no tiene que darse las mismas coincidencias y tampoco obedecerán a los mismos intereses.

El ser humano se analiza y se evalúa y proyecta sus nuevos planes a la luz de los intereses futuros que pretende lograr.

El tren recorre un punto de origen y termina en un destino pre establecido y eso se cumplirá si cada estación recorrida cumple las previsiones individuales y características de cada punto intermedio.

Las evaluaciones no son cacerías de brujas para encontrar culpables o responsables , son análisis que permiten corregir lo que está mal, mejorar lo que se hizo bien para lograr lo que nadie había logrado antes.

Ante un hecho consumado proceden las evaluaciones y los nuevos planes fundamentados en lo que queremos lograr.