Ex agente asegura que el FBI cometió errores vergonzosos en persecución de Ojeda Ríos

Por domingo 16 de octubre, 2005

NUEVA YORK._ En unas declaraciones ofrecidas a un matutino local, un ex agente hispano del Buró Federal de Investigaciones (FBI), aseguró que al caído líder del Ejército Popular Boricua (Macheteros), Filiberto Ojeda Ríos, la “suerte” lo ayudó por un tiempo, por lo que sus actividades no pudieron ser “frenadas” varios años antes de que fuera abatido por oficiales de la agencia.

Elmer Toro, un puertorriqueño que formó parte del primer escuadró anti terrorista creado en Nueva York por la policía local y el FBI, dijo que Ojeda Ríos, no estuvo siendo buscado por las autoridades una gran parte del tiempo – más de 30 años – en que se mantuvo prófugo y en la clandestinidad, después de haberse quitado el grillete electrónico como condición de su fianza, le impuso la corte.

Toro, quien trabajó en casos importantes entre estos los de David Berkowiz, el asesino en serie también conocido como “El hijo de Sam”, el grupo armado del exilio cubano Omega 7 y en la investigación contra William Morales, líder de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto (FALN), otro grupo que lucha por la independencia y que se fugó de una habitación del hospital Bellevue en 1979, mientras estaba herido y arrestado.

El ex agente, obviamente no comparte los calificativos de héroes populares que el pueblo de Puerto Rico, les ha dado a Morales y Ojeda Ríos. “Son simplemente terroristas, aunque hay diferencias entre los tipos de terrorismo”, explicó Toro.

“Un crimen como el de la destrucción de las torres gemelas, no puede compararse con nada, un hombre como era Ojeda Ríos, no se hubiera opuesto a ese ataque, porque él hubiera dado cualquier cosa por destruir a este país”, agregó el ex agente federal.

Indicó que el denominador común entre los enemigos de los Estados Unidos, es el odio que le tienen a la nación americana. A su criterio, uno de los errores de la justicia en el caso de Ojeda Ríos, fue permitir que saliera de la cárcel con supervisión electrónica (grillete), que el líder machetero se quitó en 1990 para evadir la persecución y luego lo envió al periódico independentista Claridad que publicó la foto del brazalete roto en la portada.

“Esa fue una mala decisión, un hombre como Ojeda Ríos, no se podría dejar con un grillete”, asumió Toro. Recordó que Ojeda Ríos fue arrestado y dejado en libertad unas dos o tres veces, no una, porque también tuvo un caso a comienzos de los años setentas”.

Sostuvo que las autoridades no pusieron mucho interés en mantener la búsqueda continua de Ojeda Ríos, lo que benefició al líder machetero. “Eso, le permitió estar escondido por tanto tiempo, porque hubo épocas en que sencillamente nadie lo buscaba”.

Precisó que esa era una de las frustraciones de los agentes que estaban en el bloque de búsqueda de Ojeda Ríos y otros fugitivos. “No había el deseo de buscarlo”, dijo y se resiente al recordar que en el caso de otros prófugos de las FALN, tampoco se está mostrando interés.

UN ERROR FEDERAL DESPUÉS DEL ROBO

Toro relató que uno de los errores más importantes y vergonzosos de los federales, fue el de que después de haber perseguido a Ojeda Ríos hasta un motel de New Hampshire, después de haber cometido el robo de los 7.2 millones de la Wells Fargo.

El ex agente sostiene que los federales había recibido informes de que el machetero llevaba el dinero en una casa rodante, acompañado de una mujer para dar la impresión de que se trataba de una familia, pero los del FBI, que estaban cansados, se durmieron después que Ojeda Ríos entrara al motel, creyendo que amanecería allí.

Ocurrió, siempre según su narración, que Ojeda Ríos se fue 20 minutos después, esfumándose con la suma, la que Toro, afirma fue enviada a Cuba, aunque el líder independentista lo negó hasta el día de su muerte.

“Los agentes lo siguieron todo el camino, creyendo que esa sería la última parada”, añade Toro. Pero explica que hubo errores de ambas partes, porque cuando los Macheteros atacaron el edificio del FBI en San Juan, Puerto Rico después del robo a la Wells Fargo, fue el propio Ojeda Ríos quien disparó el proyectil.

El blanco del proyectil era el sistema de computadoras del FBI, pero una distracción hizo que se fallara en el disparo. A partir de ese momento, los federales supieron que Ojeda Ríos estaba en Puerto Rico y no en Cuba, como se les informó en principio.

“Logró cambiar de apariencia como un camaleón”, expone Toro, refiriéndose a las modificaciones físicas que Ojeda Ríos logró hacerse para escabullirse de la persecución.

Toro fue uno de los federales que utilizó con las diferentes fotos del machetero para entrenar a otros agentes. El ex oficial también hizo una comparación entre macheteros y militantes de las FALN, diciendo que los primeros tienen mejor entrenamiento y reveló que algunos de ellos estuvieron en la academia militar Citadel y al menos uno, perteneció a los Boinas Verdes y combatió en la guerra de Vietnam.

Recordó que entre los ataques de mayor impacto de los macheteros estuvieron la muerte de dos marines norteamericanos, la destrucción de varios aviones de la que enviaron un video a las oficinas del FBI en Puerto Rico.

Señaló que la muerte de Ojeda Ríos el pasado 23 de septiembre en el poblado de Hormigueros, se produjo porque fue ubicado por alguien que quería cobrar la recompensa después que fuera aumentada a 600 mil dólares por el FBI.

“Estuvimos dos veces tratando de capturarlo y en ambas hubo tiroteos, pero ahora, perdió él”, concluyó Toro.