Exito y dedicación en el negocio le costó la vida a barbero dominicano

Por martes 11 de octubre, 2005

NUEVA YORK._ Una banderita dominicana, docenas de velones y velas, flores blancas, fotografías, recortes de periódicos con las reseñas del asesinato, trozos de papel con mensajes epitáficos y una máquina eléctrica de recortar el pelo, colgando en la puerta principal de la barbería, son los recuerdos más patentes de la sangrienta respuesta que un dominicano dio al rechazo de su ex socio de darle dinero.

Cientos de curiosos tanto del vecindario de la calle 189 y la avenida San Nicolás, se han acercado al improvisado altar. Entre ellos, muchos comentarios se escuchan acerca de los motivos, las circunstancias y el momento en que Eddy Espinal de 40 años de edad, entró a la peluquería con un revólver Mágnum 357, disparando a diestra y siniestra.

“El lo mató por envidia, no fue por nada más”, dijo una joven mujer, que vestida de negro, se secaba las mejillas, frente al altar cuyas alegorías simbolizan el aprecio que la víctima Julio Ernesto Filpo de 25 años, se había ganado en el barrio.

“Yo estaba aquí mismo cuando él cayó y vi todo, pero la ambulancia llegó 20 minutos tarde, por eso, murió desangrado”, expresó otra de las concurrentes a la escena del crimen.

Además de haber matado a Filpo, Espinal hirió a Bienvenido Cabrera, quien se encontraba como cliente y sostenía un niño mientras un barbero recortaba al menor.

El negocio que permanece cerrado y está ubicado en el 1577 de la avenida San Nicolás, se ha convertido desde el domingo en la tarde en un punto de encuentro para los residentes de la zona.

La mayoría de los vecinos y comerciantes de la activa y transitada arteria, piensan que el homicidio se debió a la “envidia” de Espinal contra el éxito y dedicación de Filpo para levantar un negocio que el matador había dejado “caer”, especialmente por no cumplir las responsabilidad con el pago de la renta, teléfono, y electricidad, así como a los suplidores.

Después que Espinal salió del establecimiento, entendió que Filpo lo “traicionó” y había prometido cobrar venganza por lo que calificaba de “humillación y burla”. Al homicida, sin embargo, sus conocidos lo consideran un hombre tranquilo que sorprendió a todo el mundo con lo que hizo.

“Franklin y Ernesto Barber Shop” es uno de los negocios de su género más concurrido en el área del Alto Manhattan. Franklyn Rodney recibió un tiro en el estómago, siendo llevado al hospital Presbiteriano, donde pedía que no lo dejaran morir.

Otro de los heridos fue Kelvin Chico de 21 años.

Luis Rosas, un tío de la víctima indicó que su sobrino y Franklyn, se hicieron con el local, lo renovaron, montaron la peluquería, eran muy trabajadores y muy buenos comerciantes.

El cadáver de Filpo será velado mañana miércoles a partir de las tres de la tarde en la funeraria Ortiz de la calle 190 y avenida Broadway, de donde será trasladado a la República Dominicana para darle cristiana sepultura.