Extremistas atacan e insultan a soldados y policías en Gadid

Por viernes 19 de agosto, 2005

Kisufim (Gaza), 19 ago (EFE).- Extremistas judíos, algunos atrincherados en los tejados de algunas casas, insultaron y atacaron a los soldados y agentes de policía que, desarmados, se disponían evacuar a seis familias de colonos del asentamiento de Gadid.

De momento, no se ha informado de víctimas ni de arrestos entre los radicales, los jóvenes "anaranjados", que desde hace cuatro días están de hecho a cargo de la resistencia mientras los colonos desalojados deben afrontar problemas de vivienda y trabajo.

Los "anaranjados" arrojaban tejas, botellas, huevos y pintura a los soldados y policías para resistir el desalojo, que aceptaron algunas de las últimas seis familias que quedaban de las 60 que tuvo Gadid, un asentamiento rural en el bloque de Gush Katif.

Las fuerzas, sin hacer caso de los extremistas, iban inspeccionando casa por casa, la gran mayoría de ellas vacías.

Algunas familias optaron por abandonar sus hogares sin ofrecer resistencia y debían montarse en un autobús que las trasladará a hoteles contratados por el Gobierno para prestarles atención.

El ministro de Viviendas, Isaac Herzog, dijo que para las familias de colonos que evacuaron sus casas voluntariamente y en término, esto es hasta el pasado miércoles, el Poder Ejecutivo ha previsto la entrega de viviendas temporales, y los exime de pagar el alquiler durante los próximos dos años.

Por su parte, muchos de los evacuados en los hoteles por haberse negado hasta último momento a negociar su evacuación, se quejaban amargamente pues "el Gobierno nos arrojó a la calle como a perros".

Antes de comenzar las agresiones de los radicales en Gadid, el jefe de seguridad del asentamiento, Eyal Kadman, se había jactado ante los periodistas diciendo que "aquí no habrá golpes, aceite ni ácidos u otras historias para contarle a los nietos".

A media mañana, tras la entrada de las fuerzas a Gadid después de sortear una barrera de fuego en la entrada del asentamiento, fuentes militares decían que había unas 300 personas, la gran mayoría de ellas militantes de la oposición a la retirada de la franja de Gaza.

Desde que comenzó la Operación Confraternidad, el pasado lunes, se han registrado alrededor de 150 heridos y lesionados, la mayoría agentes de policía y soldados, según fuentes médicas.

Asimismo, la policía arrestó a 1.000 extremistas entre ese día y ayer, cuando hubo violentos disturbios en las sinagoga sefardí de Nevé Dekalim y en la de Kfar Darom.

Un agricultor, padre de cinco hijos, propietario de cuatro hectáreas y media de invernaderos en Gadid, fundado hace 23 años, afirmó que su desalojo y el de su familia "es lisa y llanamente una violación, la violación de nuestras almas y nuestros sueños".

Extremistas del movimiento de los "anaranjados" estuvieron a punto de incendiar hoy una gasolinera junto al asentamiento Sa-Nur, en el norte de Cisjordania, cuyo desalojo se prevé para la semana próxima, informaron esta mañana fuentes militares.

Asimismo, en la ciudad de Rehovot, opositores al plan oficial para "desconectar" a Israel de la franja palestina de Gaza, causaron la explosión de una bombona de gas para cocinar, aunque no causó víctimas, informaron fuentes policiales. EFE