Fallecimiento, retiradas y nuevo código de vestir

Por miércoles 19 de octubre, 2005

Houston (EEUU),(EFE).- La actividad dentro de la NBA no pudo comenzar peor al sufrir el fallecimiento de otro jugador profesional, el pívot Jason Collier, de los Hawks de Atlanta, y conocer la retirada oficial de dos grandes jugadores como el escolta Allan Houston y el pívot serbio Vlade Divac.

Tampoco fue una gran noticia, especialmente para los jugadores, el nuevo código de vestir, que el comisionado David Stern, consiguió imponer para tratar de recuperar en parte la pérdida de imagen que ha sufrido en los últimos años el baloncesto de la NBA.

Sin lugar a dudas la peor de las noticias se conoció con el fallecimiento de Collier, un jugador de 28 años, que murió el pasado sábado después de experimentar problemas para respirar mientras se encontraba en su casa de las afueras de Atlanta.

"Tenemos que asegurarnos en ser muy minuciosos sobre esto", declaró Lauren McDonald III, la forense del condado Forsyth. "Es una situación que podría tomar tiempo. No quiero decir mucho hasta después del sepelio, en señal de respeto a la familia".

McDonald III dijo que su despacho está recopilando todos los expedientes médicos de Collier en mano de los Rockets y los Hawks, y que esa información iba a ser remitida al patólogo, pero no anticipó que se fuesen a encontrar irregularidades que pudiesen causarle la muerte.

El lunes, en Charlotte, el uniforme de Collier fue colgado en un armario vacío en el vestuario y los Hawks perdieron 94-88 ante el equipo local de los Bobcats en partido amistoso.

La intención de los jugadores, que se colocarán ribetes negros en sus camisetas, y de los directivos de los Hawks es dejar el uniforme de Collier en su armario y la silla que ocupaba el fallecido antes de cada partido.

Mientras, en Nueva York, el escolta Allan Houston después de 12 temporadas como profesional, pero a los 34 años, tuvo que decir adiós definitivo a la competición al no poder superar las lesiones crónicas que sufre en ambas rodillas.

Después de la marcha del pívot Patrick Ewing y del escolta Latrell Sprewell, Houston se convirtió en la gran estrella de los Knicks, pero al final nunca pudo demostrar toda su clase, especialmente en el apartado defensivo.

"La verdad es que intenté volver en plenitud de forma para poder completar mi carrera de la manera positiva que deseaba, pero al final la realidad es que las lesiones me lo impidieron", destacó Houston. "Creo que es el momento del adiós".

Houston se va como el cuarto jugador más anotador en la historia de la franquicia en temporada regular con 11.165 puntos, superado sólo por leyendas de la NBA como Ewing, Walt Clyde Frazier y Willis Reed.

Mientras que en la fase final del campeonato logró 1.139 puntos para quedarse en el octavo lugar de la lista de todos los tiempos del equipo.

Houston también fue el último de los jugadores de los Knicks que en 1999 disputaron las Finales de la NBA y perdieron contra los Spurs de San Antonio.

Aunque ya era algo que se conocía, el serbio Vlade Divac se retiró oficialmente de la NBA y lo hizo con el mismo equipo que le dio la oportunidad de su vida de jugar en el mejor baloncesto del mundo, Los Angeles Lakers.

Divac concluyó su carrera de 16 años como jugador de la NBA, al tiempo que obtuvo un nuevo empleo con los Lakers, esta vez como seguidor de jóvenes talentos en Europa, de donde él llego.

El pívot de 37 años, fue operado de la espalda el pasado mes de enero y sólo pudo jugar 15 partidos, con un promedio de 2,3 puntos y 2,1 rebotes.

"Ya no me estaba divirtiendo por la lesión que tenía", explicó Divac. "Si no me divertía, no jugaba a mi mejor nivel y por lo tanto no tenía sentido seguir dado que tampoco ayudaba a mi equipo".

Los Lakers adquirieron el contrato de Divac por dos millones de dólares y podían haber elegido una opción por un año y 5,4 millones de dólares para quedarse con el pívot de 2,16 metros de altura o dejarlo como agente libre.

En las 15 temporadas de profesional consiguió promedios de 11,9 puntos y 8,3 rebotes después de haber jugador siete años con los Lakers, dos con los Hornets de Charlotte y seis con los Kings de Sacramento.

"Me siento contento porque creo que he tenido una carrera maravillosa e hice un gran recorrido como profesional", destacó Divac, sentado junto a su esposa Ana.

Divac y los legendarios Kareem Abdul-Jabbar y Hakeem Olajuwon son los únicos jugadores en la historia de la NBA en haber conseguido 13.000 puntos, 9.000 rebotes, 3.000 asistencias y 1.500 tapones.

El ex jugador serbio fue uno de los primeros europeos en tener un impacto importante en la competición de la NBA después que los Lakers lo seleccionaron en 1989.

Pero en aquella época el jugar como extranjero en la NBA y además triunfar en un equipo como los Lakers era la excepción, todo lo contrario de lo que sucede en la actualidad, que se han invertido los papeles.

El protagonismo de los jugadores extranjeros, algunos convertidos en las estrellas de sus respectivos equipos, de alguna manera fue posible gracias al camino que abrieron profesionales como Divac, los croatas Drazen Petrovic y Toni Kukoc y el español Fernando Martín.

Tampoco entonces era necesario que el comisionado de la NBA, David Stern, tuviese que establecer un código de vestir para los jugadores, algo que a partir de este año deberán cumplir los profesionales so pena de ser multados y suspendidos.

Los jugadores tendrán que vestir de forma casual cada vez que viajen con el equipo, hagan promociones o actividades relacionadas con la competición, no podrán vestir camisas sin manga, pantalones cortos ni llevar cadenas, pendientes o medallones con el uniforme.

Tampoco les estará permitido entrar a los campos con gafas de sol, ni auriculares en sus oídos, excepto cuando estén en el avión, autocar del equipo o en los vestuarios.

Las reacciones no se han hecho esperar y la más fuerte ha sido la del escolta Stephen Jackson, de los Pacers de Indiana, que definió la prohibición de utilizar cadenas como algo "racista". EFE