Fidel Castro cumplió 79 años sin perspectivas de cambios en Cuba

Por Francisca Sanchez domingo 14 de agosto, 2005

La Habana, (EFE).- El líder cubano, Fidel Castro, cumplio ayer 79 años, convertido en el gobernante más antiguo en el poder en el mundo al frente del único régimen comunista de occidente.

Castro (Birán, 1926) llega a su 79 cumpleaños en medio de un proceso de centralización en Cuba y sin perspectivas de apertura en el modelo comunista que lidera desde 1959.

Tras más de 46 años en el poder, la retirada no parece estar entre los planes del presidente, que en marzo de 2003 dejó claro que "estaré con ustedes si así lo desean mientras tenga conciencia de que pueda ser útil y si antes no lo decide la propia naturaleza, ni un minuto antes, ni un segundo más".

"Ahora comprendo que mi destino no era venir al mundo para descansar al final de mi vida", agregó durante un discurso en el Parlamento en el que insistió en el "carácter irrevocable del socialismo" en Cuba.

Los principales medios oficiales del país recordaron hoy la fecha, aunque no se han anunciado actos públicos especiales para conmemorar el aniversario.

Bajo el título "Incansable escalador de montañas y sueños", el diario "Granma", órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, publicó en primera página una carta del "pueblo" cubano cargada de elogios para Castro, a quien se refiere como "el padre más noble, sabio y valiente".

"Los cubanos patriotas sabemos firmemente que el sol lleva verde olivo el traje, tiene alma guerrillera de ideales justicieros y botas de incansable escalador de montañas y sueños", añadió.

El diario subrayó la "alegría intensa" recibida en vísperas del aniversario del presidente por el veredicto del Tribunal de Atlanta (EEUU) que ordenó un nuevo juicio para cinco agentes cubanos condenados en Miami por espionaje.

"Ya no habrá juicio en el mundo que pueda acallar la verdad de que Antonio, Gerardo, Fernando, Ramón y René son héroes leales a una causa justa y generosa, en defensa de los pueblos de Cuba y de Estados Unidos y contra el terrorismo", señaló el texto, firmado por "Su pueblo".

Precisamente el fallo del panel de Atlanta le ha dado motivos al líder cubano para celebrar una victoria legal y política frente al gobierno de Estados Unidos, su mayor enemigo.

Castro, que se había volcado en la "batalla" legal por un juicio justo para los cinco agentes cubanos condenados en 2001 en Miami (EEUU) a penas de entre quince años y cadena perpetua, puede prepararse ahora para librar otra dura "batalla" similar a la que venció en 2000, cuando recuperó al niño balsero Elián González tras una agria disputa con la justicia de Florida.

Este inesperado "regalo" de los jueces de Atlanta ha sido una de las mejores noticias que ha recibido Castro tras un año complejo económica y políticamente.

El pasado octubre, Castro sufrió una espectacular caída que le obligó a someterse a una intervención quirúrgica y desató de nuevos las especulaciones que periódicamente circulan en la isla sobre el futuro de la revolución.

Pocos días después, anunció la retirada de circulación del dólar en la isla, en una operación sin precedentes.

Además, en el último año, revaluó las dos monedas locales (peso cubano y peso convertible), subió las pensiones y los salarios (el sueldo medio oscila en torno a los quince dólares mensuales), consolidó su alianza con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y afianzó sus relaciones comerciales con China.

También normalizó las relaciones con la Unión Europea tras la crisis desatada por la represión de la disidencia y la ejecución de tres secuestradores en 2003.

Entretanto crecieron las diferencias con el gobierno de Estados Unidos, al que Castro acusa de financiar y organizar a la disidencia interna cubana.

En su discurso de "26 de julio", aniversario del inicio de la revolución, advirtió que no habrá tolerancia para la disidencia y arremetió contra la administración de George W. Bush, que ha endurecido la política de EEUU hacia la isla y agravado las históricas diferencias entre Washington y La Habana.