FLASH

Por Carlos Luis Baron jueves 26 de enero, 2012

Hoy inicia el esperado fin de semana largo, con tres días feriados…Con mis mejores deseos de que los disfruten a plenitud, comparto con ustedes un “email” que me enviara mi comadre Julieta, y el cual, como lamentablemente ocurre con frecuencia, omite el nombre del autor:

“ Como jubilado, me gustó este mensaje. Yo por mi lado estoy regular. Por un costado mi primo alemán Alzheimer me tiene olvidado, no me visita ni me llama…lo cual me importa poco. Pero tengo otro primo, es italiano y se llama Franco…Su nombre completo es Franco Deterioro, y ese sí es allegado y no me abandona”…

“EL JUBILADO"

“La gente que todavía trabaja me pregunta a menudo que qué hago diariamente, ahora que estoy retirado…

Pues bien, por ejemplo, el otro día fui al centro y entré a un negocio a recoger un paquete que me había llegado, sin tardar en la gestión ni cinco minutos. Cuando salí, un fiscal de Tránsito estaba rellenando una infracción por estacionamiento prohibido.

Rápidamente me acerqué a él y le dije: ´¡Vaya hombre, no he tardado ni cinco minutos..! Dios le recompensaría si hiciera un pequeño gesto para con los jubilados´…

El fiscal de Tránsito me ignoró olímpicamente, y continuó llenando la infracción. La verdad es que me pasé un poco y le dije que no tenía vergüenza. Me miró fríamente y empezó a llenar otra infracción alegando que, además, el vehículo no traía yo no sé qué calcomanía…

Entonces levanté la voz para decirle que me había percatado de que estaba tratando con un idiota, que cómo le habían dejado entrar en departamento de Tránsito…

Él acabó con la segunda infracción, la colocó debajo del limpiaparabrisas, y empezó con una tercera…

No me achiqué, y estuve así durante unos 20 minutos llamándole de todo, desde idiota hasta retrasado mental…

A cada insulto, él respondía con una nueva infracción. Con cada infracción que llenaba, se le dibujaba una sonrisa que reflejaba la satisfacción de la venganza…

Después de la enésima infracción… le dije: ´Bueno, lo tengo que dejar, porque… ¡Ahí viene mi autobús!´…

Desde mi jubilación, ensayo cada día cómo divertirme un poco. Es importante hacer algo a mi edad, para no aburrirme”.

Y para concluir por hoy, un chiste cortito:

¿En qué se parecen una "boda" y un "divorcio"?

– En que en la boda todo es arroz..

y en el divorcio todo es "paella".

Autora: MARGIE JOVER RIZIK.