FMI considera decepcionante el PIB brasileño en tercer trimestre

Por jueves 1 de diciembre, 2005

Brasilia, 1 dic (EFE).- La subdirectora gerente del FMI, Ana Krueger, calificó hoy de "decepcionante" el resultado del PIB brasileño en el tercer trimestre, pero advirtió que las perspectivas son positivas debido a que la política económica es la correcta. "Los números del (Producto Interior Bruto) PIB divulgados ayer realmente son decepcionantes", afirmó Krueger en una entrevista colectiva que concedió tras reunirse hoy en Brasilia con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La economía brasileña, según las cifras divulgadas el miércoles por el Gobierno, se retrajo un 1,2 por ciento en el tercer trimestre de 2005 frente al segundo trimestre, su peor resultado trimestral desde que Lula asumió la presidencia en enero de 2003.

La representante del organismo multilateral atribuyó el resultado negativo a las distorsiones provocadas por algunos hechos puntuales, como los elevados inventarios que los industriales querían reducir y la anticipación de la cosecha de algunos productos.

"Si analizamos los componentes de los números divulgados, podemos concluir que el resultado no es tan negativo", afirmó Krueger.

"Las fluctuaciones de trimestre a trimestre son normales. Lo más importante es el resultado anual", agregó.

La caída del PIB en el tercer trimestre llevó a los economistas a reducir su previsión para el crecimiento económico este año al 2,5 por ciento, frente al 3,5 por ciento esperado por el Gobierno.

"Nosotros aún no cambiamos nuestra previsión sobre el crecimiento económico de Brasil para este año y para el próximo", afirmó.

Krueger admitió que la economía en el período también se resintió por la actual crisis política, que estalló en junio cuando surgieron las primeras denuncias de corrupción contra el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), que Lula fundó en 1980 y que lo condujo al poder.

La crisis provocó, entre otros, la renuncia del ex ministro de la Presidencia José Dirceu, considerado por una década la mano derecha de Lula y que ayer también fue despojado de su mandato como diputado.

"Tal vez los datos sean reflejos de las dificultades políticas, pero de ninguna forma ellas indican un deterioro de la economía", afirmó.

La subdirectora del Fondo Monetario Internacional (FMI) defendió la propuesta del ministro brasileño de Hacienda, Antonio Palocci, de elevar la meta para el superávit fiscal del país, actualmente del 4,25 por ciento del PIB, pese a que otros ministros quieren elevar los gastos del Gobierno.

"Es una decisión política", afirmó, tras advertir que, de cualquier forma, la relación entre la deuda pública brasileña y su PIB, actualmente del 51,1 por ciento, aún es elevada.

Krueger descartó que una posible renuncia de Palocci, sobre la que se especula insistentemente, pueda afectar la conducción de la política económica brasileña.

"Aunque Palocci tenga que salir, la política básica continuará. El progreso de la economía brasileña ha sido expresivo desde mi última visita", afirmó.

"La prudente política macroeconómica y el compromiso del país con las reformas estructurales han permitido al gobierno del presidente Lula promover un crecimiento económico sustentable, es decir con inflación baja", añadió.

Además de elogiar la política macroeconómica brasileña, Krueger afirmó que ese rumbo traerá beneficios futuros y permitirá el crecimiento.

Las cuentas públicas brasileñas dejaron de ser auditadas por el FMI en marzo, cuando venció el acuerdo del Gobierno con el organismo multilateral y Lula se abstuvo de renovarlo.