Fragüemos la Unidad del PRD

Por Carlos Luis Baron miércoles 25 de julio, 2012

El Partido Revolucionario Dominicano, PRD, es un partido poli clasista, que desde la muerte de su último líder, Dr. José Francisco Peña Gómez, no ha surgido un liderazgo que haya seducido a las bases del partido.

Hoy un pintor de brocha gorda, llamado Valerio, que trabaja en un centro de salud en San Francisco de Macorís, que se ufana de tener una vida en el PRD, y guarda celosamente las propagandas de los diferentes procesos, me dijo, Doctor, ese PRD secuestrado con guardias de seguridad y gorilas a sueldos, no es mi partido, que en un acto cobarde impidieron la entrada a la Secretaria de Organización, y la maltrataron. ¡Ese no es mi partido! Mi partido por lo menos respetó el género y los enfrentamientos siempre han sido cosas de machos.

En la campaña pasada, cuantos silencios cómplices y vacilaciones cobardes frente al contrario, yo no sigo esos líderes. Peña, nos enseñó que los líderes del partido, no se prosternan ante el enemigo, mucho menos en un proceso electoral.

Parece ser que mi partido, ha muerto junto con el último gran líder popular, Peña Gómez. Estas palabras me estremecieron, hice un alto en la agenda del día, y llegaron a mi memoria recuerdos imperecederos de los días de gloria política del PRD.

Han quedado atrás los episodios que nos llenaron de gloria. Aquel 5 de julio del año 1961. La caravana de la libertad, que recorrió el país, con ciudadanos ansiosos de instaurar la democracia en el país. Nuestras hermosas jornadas electorales que nos han llevado al poder. El Acuerdo de Santiago. UNACHOSIN, desafiando el poder represivo de los doce años. La victoria del cambio sin violencia de Don Antonio Guzmán y el pueblo perredista. Los mítines multitudinarios en el puente de la 17, en la capital. Peña de pie a pesar de estar siendo devorado por un cáncer, entregándole los últimos halitos de vida al PRD y al Pueblo. El Acuerdo de Santo Domingo, la diversidad política nacional, apoyando el proyecto de nación que encabezaba el líder Peña Gómez.

Donde está el liderazgo de relevo del PRD?

Donde están los discípulos de Peña Gómez?

Hoy no tenemos un solo Senador de la República, pero, si tenemos “dos voceros en la cámara de diputado ¡Cuanta irracionalidad! ¡Tremendo espectáculo!

Un partido que proclama la libertad como elemento esencial de sus postulados, hoy es prisionero de un Tribunal Superior Electoral del Gobierno Peledeista. ¡Cuánta miseria política!

Un partido que proclama la política de puertas abiertas para nuevos militantes, usando gorilas en sus puertas, para evitar que los perredeistas entren al local. ¡Qué salvajada!

En los últimos ocho años del gobierno del PLD, la oposición de la dirigencia del PRD, fue light.

Muy distinta a la oposición combativa que siempre llevó el PRD. Sus horizontes Socialdemócratas están enredados en las patas de la oligarquía que lo conduce, no como un partido opositor, sino, como un club social.

Valerio, mi querido compañero, quiero resistirme a creer que el PRD, ha muerto con Peña Gómez. Lo que sucede es que, el disenso es una condición esencial de las democracias, la pluralidad de ideas, conducen a la formación de las diferentes corrientes políticas, a lo interno de los partidos políticos de masas. Estas expresiones son producto de los intereses de clase o en los partidos atrasados ideológicamente de clanes políticos, que asumen comportamientos que producen distorsiones y ponen peligro la institucionalidad partidaria.

Ven dame tu mano, no desmayemos, luchemos juntos que mas tarde o temprano habrá una convención del partido, y las bases irredentas elegirán sus nuevas autoridades. Fragüemos la unidad partidaria, y permitamos la diversidad dentro de nuestro universo político, esa es la democracia. Lamentablemente, a veces la política obliga a vivir con el contrario y hasta con el traidor, obviamente, durmiendo con un ojo abierto y otro también.

Compañeros, Peggy Cabral, Eligio Jáquez, José Leonel Cabrera, William Jana y el resto de la comisión mediadora, sigan hacia adelante en sus afanes de auspiciar el reencuentro institucional del Partido Revolucionario Dominicano.