Frattini asegura no tener indicios CIA tenga cárceles en Europa

Por sábado 5 de noviembre, 2005

Roma, 5 nov (EFE).- El comisario europeo de Seguridad, Libertad y Justicia, Franco Frattini, afirmó hoy que no tiene indicios de que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EEUU tenga cárceles secretas en Europa del este, aunque añadió que seguirán pidiendo información al respecto. Frattini, que se encuentra en Bolonia, alentó ayer desde Bruselas a los Estados miembros de la Unión Europea (UE) y a los países candidatos a "adoptar las medidas necesarias para examinar" las citadas informaciones acerca de la CIA.

"No tenemos ciertamente elemento alguno. Ha habido respuesta de algunos países de la UE (Polonia, República Checa y Eslovaquia) y de algún candidato, como Rumanía, que lo han negado", dijo hoy Frattini a los periodistas.

El comisario destacó, no obstante, que "si esto fuera cierto sería de una gravedad estrepitosa, porque se habría violado no sólo la Carta internacional de los derechos de Europa, sino ante todo las leyes nacionales de estos países".

Frattini insinuó que se seguirá pidiendo información sobre las denuncias al señalar que "los magistrados tienen el poder de avivar las investigaciones".

Incluso, recordó que "existe la posibilidad de que el Consejo de Europa tome la iniciativa, porque a diferencia nuestra (en referencia a la Comisión) tiene el poder de enviar inspecciones".

Sin embargo, reconoció que para el envío de esas inspecciones "hace falta tener algunos indicios y, actualmente, no los tenemos".

Un informe de la organización no gubernamental Human Rights Watch afirma que varios países del Este, entre los que podrían estar Polonia -Estado miembro de la UE- y Rumanía -que ya ha firmado el Tratado de adhesión y que debería entrar en la Unión en 2007- habrían permitido a la CIA disponer de centros secretos de detención en sus territorios.

Según el diario estadounidense "The Washington Post", más de cien sospechosos de terrorismo han pasado por instalaciones, conocidas como "lugares negros", en ocho países, algunos de ellos de Europa del Este.

Sin embargo, los Gobiernos de Hungría, Rumanía, Bulgaria y la República Checa han negado que hayan albergando en sus territorios cárceles clandestinas donde los servicios secretos de Estados Unidos habrían detenido a prisioneros con supuestos antecedentes terroristas.