“Fue una bagatela que el presidente alemán tuvo que dimitir”

Por Carlos Luis Baron lunes 20 de febrero, 2012

BERLIN, Alemania.- Según informaciones, fue por una bagatela que el presidente de la República Federal alemana, Christian Wullf, tuvo que dimitir a pesar de los continuos escándalos escenificados en los últimos dos meses, de acuerdo a diversos partes de prensa dado a conocer reiteradamente.

A pesar de algunos hechos de mayor relevancia, Christian Wullf, sobrevivió por el apoyo que había recibido por parte de diversos miembros de su partido, el Social Democristiano CDU, y la canciller Ángela Merkel, jefe del gobierno alemán.

Wullf, el más joven que haya pasado por esa privilegiada posición del país prusianos, a pesar de que el presidente solo tiene funciones protocolares tuvo que abandonar el Palacio de BELLEVUE, residencia del gobierno, luego de que fuera acusado de aceptar algunos beneficios económico, algunos de ellos considerados como bagatela, entre lo que se puede contar el pago de una factura por un valor de 350 Euros de parte de un amigo guionista cineasta en un hotel ubicado en una isla del mar norte de país.

El antiguo ministro presidente del Estado de Baja Sajonia cayo bajo la lupa de la prensa nacional é internacional por un préstamo de manera personal que había tomado de mano de la esposa de un amigo suyo con la finalidad de evadir pagar grandes intereses bancarios por la suma de medio millón Euros y el mismo tenía como objetivo la compra de una nueva residencia donde posesionarse con su nueva esposa, la que había sido ante su secretaria cuando este desempañaba sus antiguas funciones, situación de que había salido con un ojo morado pero ileso, debido al apoyo recibido de parte de la canciller Ángela Merkel.

Wullf que había escalado a la presidencia del país por la imposición de una coalición entre los Partidos Frente Liberal FDP y el Democristiano CDU, al competir con el candidato presentado por las organizaciones opositoras como lo son: el Partido Social Demócrata SDP y Bügnis90 Alternativa/Die Grünen, quienes presentaron para ese entonces a Joachim Gauck, quien después del haberse presentado en una tercera ronda, fue derrotado por Wullf por una mayoría simple.

Pero como dice el refrán, nunca es tarde si la dicha es buena, Gauck, por lo visto este lunes se ha convertido en el candidato de consenso presentado ya no solo por los partidos opositores, sino también tenido que ser tragado como una pastilla amarga por el partido mayoritario de la coalición gubernamental, debido a que el FDP (minoritario) aliado del gobierno también declaró públicamente el apoyo a Joachim Gauck.

Por su parte, Gauck, hombre de grandes trayectorias y defensor de los derechos ciudadanos, proveniente del la República Popular Alemana DDR y de confesión evangélica, al ser llamado de emergencia para presentarle y pedirle que aceptara la posición de presidente de una nación considerada de una de las principales grandes potencias y tecnológica del mundo como lo es Alemania, en un momento dado no encontró palabras para describir el hecho y solo tendió a decir de que no se había bañado por que la noticia le llegó de sorpresa y tuvo que salir de inmediato.

Gauck, pastor evangélico, casado y separado y vive en concubinato desde hace 12 años con su pareja actual, ahora tendrá un dilema: no saber a cual de ellas le tocaría ser la primera dama de la república.

Con la caída del muro berlinés, Gauck se había convertido en el ministro encargado de dirigir las actas documentales sobre el Servicio Secreto donde se violaban los derechos humanos de los ciudadanos civiles de la antigua DDR.

Ahora Gauck será el presidente consensual de los alemanes y conscientes de que para estar sobre una palma no hay que trepar incondicionalmente en ella, sino esperar a que esta caiga por su propia cuenta.

Christian Wullf, quien fue además conocido por el glamour y excentricidad de su nueva esposa ha tenido que regresar a la tierra que lo vio hacerse presidente de toda una nación que tiene más de 84 millones de habitantes, pero que al parecer el puesto le quedó grande y en algunas ocasiones fue acusado de presionar a algunos medios de prensa para que sus asuntos personales no salieran a la luz pública y este fue su mayor error.

En los países organizados los políticos tienen que actuar con debida transparencia, de lo contrario son obligados a abandonar las posiciones que ostentan por el bien de la nación y de los ciudadanos comunes sin importar el tipo de funciones que ejerzan y el salario que devengan.

El presidente de la república en Alemania es elegido por Der Bundesversammlung (Asamblea Nacional) y no por el voto directo o popular como se realizan en diversos países.

Es de ahí que Christian Wullf, se vio en la obligación de dimitir como Bundes Presidente de la República. Por una bagatela, luego de varias semanas hegemónicas para conservar su puesto, ya que había sido electo por un período de 5 Años.