Fuera de la politíca

Por Carlos Luis Baron viernes 16 de marzo, 2012

UNIÓN EUROPEA.- El gobierno de Leonel Fernández y su PLD no podrá tener justificación ante la familia Caamaño por la muerte de su pariente, el destacado joven Claudio F. Caamaño Vélez, luego de tanto ufanarse con que en la República Dominicana la delincuencia está controlada, al parecer este control sólo existe en el pensamiento del presidente del país y en el del jefe de la policía nacional.

Estos hechos no tienen excusas ni justificación por parte del gobierno por ante un padre que adoró por encima de todo a su hijo, que lo educó y le enseñó con gallardía los grandes valores de la patria nacional y que se entienda que no lo acusamos a ellos de esta lamentable muerte, pero si pedimos mayor control en cuanto al uso de las armas de fuego.

¿Con qué cara le dirá el gobierno dominicano a don Claudio Caamaño, que su hijo murió porque en la patria de Duarte, Sánchez, Mella, Luperon y del comandante de abril y de Playas Caracoles ya nadie puede sentirse seguro debido a la incapacidad de las autoridades para controlar la delincuencia común?

Pero no es para menos, la falta de seguridad ciudadana se debe a la falta de política estratégica gubernamental por la falta de inversión en la gente, en la República Dominicana cualquier persona porta un arma de fuego con permiso o sin el y sin ningún tipo de control de las autoridades correspondientes.

Al parecer existe una mafia que trafica con armas de todos los calibres, algunos de ellos supuestamente robados a las instituciones castrenses, en este país cualquier ciudadano porta un instrumento mortífero, no con fines patriótico, sino para delinquir, y lo hacen porque saben que no encontrarán oposición en las entidades afines, por el contrario solo existe la complicidad de estos.

Pero no es para menos, en un país donde se falsifican los títulos académicos para luego así poder transitar mejor en una falsa sociedad, porque existen personas que nunca han estudiado, pero sin portar un título se sienten como nadie porque esto solo es lo que le aporta la grandeza, por ante un pueblo que a veces se hace pasar por ignorante, lo que significa que la delincuencia se encuentra a todo lo niveles y la misma va en degenero sin que aparezca alguien que de un corte a los males sociales.

Han sido tantas las veces que he leído en la prensa decir, tanto de boca del jefe de la policía nacional así como del propio presidente de la república que la delincuencia en la República Dominicana está controlada considerablemente; es decir: al parecer tenemos la iglesia en mano de Lutero.

No queremos ser alarmante, pero si tenemos el interés de llamar la atención de todos los entes sociales para que unidos ayudemos a corregir estos males que nos afecta a todos de manera directa o indirectamente, pero para ello hay que pedir a las autoridades correspondientes invertir en la gente, educar al pueblo para convertirlo en la plataforma productiva con la generación de plazas de trabajo decentes y la creación de programas de desarrollo y de concientización para la juventud y así obligar que esta se aleje de los vicios, considerando ser este el factor principal por el cual muchos prefieren delinquir en busca del dinero rápido para satisfacer sus apetencias.

Que se atiendan a los reclamos perentorios del pueblo, pero ya, porque en este país solo están seguros aquellos que llevan un séquito de guarda espalda, mientras el ciudadano común está expuesto a perder su vida en cualquier esquina y hasta durmiendo en una cana cama en su propia casa.