Fuerte vigilancia en París por temor a un repunte de violencia París

Por viernes 11 de noviembre, 2005

11 nov (EFE).- Las fuerzas del orden están movilizadas este fin de semana en Francia por temor a un repunte de los disturbios, y especialmente en París donde se han prohibido las concentraciones, al tiempo que aumentan los llamamientos a la calma. La interceptación de mensajes en internet y en teléfonos móviles que instan a llevar a cabo "acciones violentas" el día 12 en la capital francesa llevó, por precaución, al prefecto de Policía de París a prohibir toda concentración susceptible de provocar desordenes en las calles o en lugares públicos durante buena parte del fin de semana.

La prohibición será efectiva desde las 10.00 locales (9.00 gmt) de mañana, sábado, y concluirá a las 08.00 horas (07.00 gmt) del domingo, precisa el comunicado del prefecto (delegado del Gobierno).

"Para hacer respetar esta prohibición, las fuerzas de policía y de la gendarmería desplegadas ya en la capital serán reforzadas", así como "las consignas de detener a los alborotadores", indica la nota, al recordar que quien infrinja esa prohibición será condenado hasta con ocho días de cárcel y/o a una multa de 3.750 euros.

El miedo a disturbios en la capital francesa había llevado ya a las autoridades a desplegar unos 2.200 agentes para garantizar la seguridad, en especial en sitios turísticos, como la Torre Eiffel y los Campos Elíseos, así como en estaciones ferroviarias y el metro.

Un dispositivo de seguridad que esta mañana llegó a 3.000 agentes para garantizar el buen desarrollo de la ceremonia del 87 aniversario del armisticio de la Primera Guerra Mundial, presidida por el jefe del Estado, Jacques Chirac.

Otro dispositivo reforzado vigila el partido de fútbol entre las selecciones de Francia y Alemania, que se celebra esta noche en el Estadio de Francia, en Seine-Saint Denis (afueras de París), el departamento donde precisamente estalló la revuelta hace 15 días en protesta por la muerte accidental de dos adolescentes.

En este largo fin de semana de tres días -hoy es festivo en Francia-, las fuerzas del orden extreman la vigilancia para tratar de evitar un rebrote de la violencia que comenzó el 27 de octubre pasado y cuya intensidad comenzó a decrecer hace cuatro días, señaló el director general de la Policía, Michel Gaudin.

Fue Gaudin quien desveló hoy la interceptación por la policía de esos mensajes que llaman a extender la violencia urbana desde los barrios difíciles de la periferia de París al centro de la capital, pero precisó que no existen "amenazas concretas".

Como precaución, las autoridades parisienses han decidido prohibir las reuniones de gente en el periodo de tiempo ya citado, como posibilita el estado de emergencia que rige en 25 de los 96 departamentos franceses, entre ellos París, desde hace tres días.

En París, Burdeos (suroeste) y Toulouse (sur), entre otros sitios, se ha prohibido además la venta de carburante en bidones, con el fin de impedir la fabricación de artefactos explosivos, del tipo de "coctel molotov".

El estado de emergencia, que entró en vigor en Francia el pasado miércoles, autoriza también a instaurar toques de queda nocturnos para los menores hasta el próximo día 20.

Esa medida excepcional sólo ha sido aplicada, por ahora, en algunas ciudades y localidades de seis departamentos: Alpes-Marítimos, Somme, Seine-Maritime, Loiret, Eure y Las Landas.

Pese a que los actos de vandalismo parecen haber descendido desde la entrada en vigor del estado de emergencia, las autoridades aún no cantan victoria.

Anoche, en un programa de televisión, el ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, quien se reunió hoy con los jefes policiales para evaluar las perspectivas en el clima de violencia, advirtió de que se pueden reanudar en cualquier momento y reiteró que los autores de los disturbios son "gamberros" y "chusma".