Fuerza Nacional Progresista: Odebrecht y la corrupción transnacional

Por Abraham Montero viernes 13 de enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La Fuerza Nacional Progresista (FNP) dio a conocer este viernes su posición frente al caso de corrupción transnacional de la constructora brasileña Odebrecht, que también ha afectado a la República Dominicana así como a otros países de la región Latinoamericana, mediante un documento enviado a esta redacción donde expresa los siguientes argumentos:

1. Saludamos que la ciudadanía se movilice, en orden y por todos los medios a su alcance, como serial de protesta enérgica contra la corrupción y la impunidad. Es necesario que los ciudadanos reclamen con vigor sanciones para todos aquellos que hayan comprometido su responsabilidad penal por la comisi6n de infracciones tipificadas enérgicamente como actos de corrupción. La marcha convocada para el próximo día.

22 de Enero debe ser realizada como expresi6n ciudadana espontanea, – sin interferencias de los partidos políticos ni de grupos con intereses especiales, con la participación de todas aquellas organizaciones intermedias de la sociedad que estén dispuestas a asumir un auténtico compromiso de luchar con coherencia contra ese mal que depreda a las naciones del continente y el mundo, y debilita severamente las instituciones democráticas.

2. Ante la magnitud e implicaciones continentales del caso Odebrecht se presenta la oportunidad de marcar un punto de inflexión en la lucha contra la corrupci6n transnacional y la impunidad que la protege y estimula. Es precise reclamar de las autoridades nacionales proceder en el sentido siguiente: a) Requerir de las autoridades de EUA y Brasil las confesiones y documentos sobre pago de sobornos, procediendo a realizar los encausamientos correspondientes; b) investigar la ejecuci6n de los contratos de construcci6n de obras en orden a establecer posibles sobrevaluaciones ilícitas; y c) Examinar los términos con que fueron pactados los empréstitos brasileños dirigidos a financiar las obras de la empresa constructora.

Esas pesquisas y diligencias deben tener por objetivo la restituci6n de los recursos conculcados o disipados, por lo que estimamos necesario acordar con las autoridades brasileñas y de la propia empresa las formas y montos del resarcimiento. Es preciso esclarecer, acemas, come las practicas de corrupci6n transnacional en este y otros casos similares han contribuido al incremento de la deuda externa. Para prevenir o restringir la ocurrencia futura de casos similares, el Congreso Nacional debe designar una Comisión de Expertos independientes de gran credibilidad que proponga reformas en ese sentido.

3. Exhortamos a las autoridades de EUA y Brasil a no instrumentalizar o mediatizar la lucha contra la corrupción transnacional como recurso para obtener objetivos en otras agendas, en las que la soberanía, autodeterminaci6n e integridad de la naci6n resulten lesionadas. Formulamos la advertencia en atención a experiencias anteriores en las que casos importantes de corrupci6n, narcotráfico o lavado de activos han sido enterrados cínicamente a cambio de concesiones de diversa índole, incluida , una gesti6n de las relaciones insulares e internacionales contraria a los intereses permanentes de la nación dominicana.

4. La ciudadanía debe tomar conciencia que este caso tan relevante se produce por la existencia de estructuras y cultura de corrupci6n e impunidad con profundas ramificaciones en los sectores público y privado, nacional y extranjero. Además, es importante retener que la denuncia y persecuci6n de ese caso se efectúa en un contexto de fuertes contradicciones que estratégicas entre bloques de potencias y grandes empresas a escala continental y global. Resulta imprescindible que los esfuerzos de esclarecimiento y sanción no se limiten a ventilar los casos substanciados por la Operación Lava Jato, sino muchos otros no menos graves que han sido objeto de denuncias serias y bien fundamentadas.

Entre esos otros casos queremos citar tanto el sometimiento realizado por el Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (Fonper) por defraudaciones contra el Estado perpetrado por grandes empresas eléctricas, así como las denuncias del gobierno británico sobre sobornos exigidos a la empresa constructora de acueductos Bywater. Sobre este

respecto, es preciso recordar que nuestra organización, al naves de su Presidente y líder, ha formulado en los últimas arios reiterados llamados a las autoridades competentes para que actúen en consecuencia.

5. Es propicia la ocasi6n para recordar, además, que la representaci6n de nuestra organizaci6n en el Congreso aprobó en el año 2008 una importante Resoluci6n sobre la Convención de OCDE relativa a Pagos de Sobornos a Funcionarios Públicos Extranjeros en Operaciones de Comercio Exterior. Asimismo, queremos evocar la propuesta que formulamos en el proceso de Reforma Constitucional para la adopci6n de una mejor regulación para la aprobación, y fiscalización de los empréstitos públicos, que lamentablemente fue rechazada por los asambleístas de las demás fuerzas políticas. Muchos de los contenidos de ambas iniciativas tienen plena vigencia, en especial, los relacionados con la necesidad de revisar, racionalizar y reducir la deuda externa asociada a operaciones fraudulentas, así como para mejorar en el porvenir los términos y procedimientos de su contrataci6n y ejecución.

6. Finalmente, se impone reflexionar sobre las condiciones que hacen posible la existencia de estructuras y cultura de corrupción e impunidad, así como sobre sus efectos disolventes del orden social y de la soberanía e integridad de la nación. Existe una estrecha relación entre corrupción y monopolios. Entre corrupci6n y discrecionalidad. Entre corrupción y falta de transparencia.

Entre corrupción y crisis de los valores trascendentes. Los procesos de corrupción se potencian a nivel nacional por su articulación con la corrupción transnacional, lo que a la vez va de la mano con la expansión de una "economía canalla" de lucro fácil y consumo suntuoso, que provoca una falsa ilusi6n de progreso, así como niveles más altos de desigualdad y exclusión social, de violencia y criminalidad.

La corrupción es como el Sida de los Estados que rompe sus sistemas de defensa y propician su colapso y liquidación. Lo que está aconteciendo debe movernos a reflexión profunda: tomemos conciencia de que la preservaci6n de la existencia de la nación y sus mejores posibilidades de desarrollo dependen en gran modo de la honestidad e integridad de sus clases dirigentes.