Funditas navideñas, la mejor forma de envilecer al pueblo

Por Carlos Luis Baron martes 25 de diciembre, 2012

UNIÓN EUROPEA.- Para nadie es un secreto que se están viviendo momentos difíciles a nivel internacional, es de todo conocido que las fiestas navideñas son una tradición mundial, y sobre todo para aquellos seres humanos que practican la religión católica, nunca debe faltar la tradicional cena de noche buena, la que para millones de personas se hace casi imposible de lograr, es por ello que casi siempre aparecen manos caritativas para hacer un momento feliz a las familias del globo terráqueo.

Las dádivas son casi tan tradicionales como las fiestas mismas de navidad, es decir: aquellas personas las que más pueden, hacen obsequios a los más necesitados con tal de que cada uno pase una noche buena feliz; en los países civilizados como en Europa estas ayudas se hacen a través de las instituciones caritativas, en Alemania por ejemplo la llevan a cabo Manos Unidas, Caritas, La Cruz Maltesa, entre otras instituciones y personalidades que se dedican ayudar a los más necesitados, uno de ellos lo es Frank Sander, renombrado artista alemán que todos los años realiza una noche de gala con los indigentes, incluyendo una cena en un lujoso hotel de la ciudad de Berlín.

Sander, organizador de este evento donde participan cantidades de personalidades que se unen al caritativo hombre de negocios para hacer feliz a miles de personas necesitadas en tiempos de navidad, donde se les obsequian sendos regalos propios para sus necesidades de la época de frío.

En España estas ayudas la proporcionan la iglesia católica a través de Caritas y la Cruz Rojas Internacional y otras instituciones, jamás con un matiz político, ya que la política nunca estará ligada a las necesidades de los pobres, esto no significa que los políticos dejen de hacer sus aportaciones a la causa de los más necesitados pero de manera anónima.

En la República Dominicana a diferencia de los países europeos y no se pueden comparar porque la misma es grande, tanto en democracia como en la parte económica, el modo de vida es diferente y se respecta cada situación de los seres humanos, porque una cosa son las obras caritativas y otras son las dadivas con fines políticos que sirven de carnadas para pescar votos electoreros, quienes utilizan la pobreza de los ciudadanos para comprometerles políticamente por medio a bagatelas que en el fondo no resuelve, más que para malpasar una noche.

En este país caribeño estamos acostumbrados a ver la benevolencia de los dirigentes políticos, que aprovechando la pobreza existente usan estas dádivas para envilecer a todo un pueblo que vive miserablemente.

Pero el pueblo dominicano no necesita dadivas navideñas para vivir, sino mejores condiciones de vida, fuentes de trabajo, salud, educación y un techo digno donde guarecerse, entre otras prerrogativas que debe tener cada ser humano.

Es lamentable que en nuestro país, los políticos se aprovechen de esta situación para promover sus apetencias y con ello comprometen a los pobres, cosa que jamás sucedería en los países civilizados porque moralmente no está permitido.

Ver la cara de un político en un regalo navideño es algo grotesco, considerado como una forma o especie de manipulación frente a la preferencia del electorado sea practicada por tal o cual partido, en tal sentido si esto ocurriese sería seriamente sancionado por los organismos competentes.

Quiérase o no, las funditas navideñas son la máxima expresión de cómo vive el pueblo dominicano y los políticos aprovechan esta situación como la mejor forma de envilecerlo, porque lo saben muy bien que a la hora de dar el voto, esa imagen de la persona que le hizo pasar “una feliz navidad”, será favorecido en las urnas, aunque saben que esto solo ocurre cuatro veces en cuatro años y que no resuelta de ninguna manera sus necesidades.

Que tengan felices fiestas de navidad y un prospero año nuevo.

Que Dios bendiga y proteja a todo el pueblo dominicano.