García puso a Chicago y a Guillén a un triunfo de hacer historia

Por domingo 16 de octubre, 2005

Houston (EEUU),(EFE).- El abridor venezolano Freddy García nuevamente dio una cátedra de lanzamientos en 116 envíos y nueve episodios, y no sólo se convirtió en el protagonista de las Grandes Ligas, sino que puso a los Medias Blancas de Chicago a sólo un triunfo de pasar a la Serie Mundial por primera vez en 46 años.

"Torpedo" García acumuló en su brazo derecho los seis años de experiencia que lleva sobre los montículos de la gran carpa y dirigió a los Medias Blancas a un triunfo por 8-2 sobre los Angelinos de Los Angeles, y les dio ventaja de 3-1 en la serie al mejor de siete por el título de la Liga Americana.

García silenció con su labor monticular a la ciudad de Anaheim cuando subió a la lomita e inició su eficiente labor para destruir la batería de los Angelinos.

El joven de 29 años, que lanzó por primera vez desde la serie divisional ante los Medias Rojas de Boston, el 7 de octubre, y por primera vez desde que nació su hija Sophia, el pasado miércoles, necesitó sólo ocho envíos para conseguir sus primeros cuatro outs.

El serpentinero envió bola de strike a 22 de los primeros 33 bateadores que enfrentó, para acumular un total de 116 lanzamientos, 74 de ellos para la zona de strike.

El nacido en Caracas, Venezuela, de 29 años de edad, retiró a 10 bateadores seguidos antes de que Steve Finley le pegara sencillo en la octava entrada.

Su labor monticular le permitió mejorar sus números a 5-2 en ocho inicios de postemporada a lo largo de su carrera y a 12-13 contra los Angelinos.

García trabajó los nueve episodios, limitó a los Angelinos a dos carreras, les otorgó un pasaporte y ponchó a cinco de sus rivales.

El lanzador derecho permitió sólo seis imparables, después de que sus compañeros Mark Buehrle aceptó cinco, y Jon Garland, cuatro, en los dos partidos previos.

Así, García convirtió a los Medias Blancas en el primer equipo en usar a tres lanzadores que trabajan partidos completos consecutivamente en serie de postemporada desde que lograran esa hazaña, los Mets de Nueva York, con Tom Seaver, Jon Matlack y Jerry Koosman en los primeros tres juegos de la serie contra los Rojos de Cincinnati, en 1973.

"Estaba listo para hacer mi trabajo, lo di todo en el montículo y al final las cosas salieron a la perfección", declaró García, que hizo su primera salida al montículo como padre después que el pasado miércoles vio nacer a su hija Sofía. "He vivido dos grandes emociones en la misma semana".

García permitió que el manejador del equipo, su compatriota Ozzie Guillén, reforzara su idea de que el cuadro de pitcheo de su equipo sería una de las claves para hacerse de triunfos en esta serie ante los Angelinos.

"Durante toda la temporada García ha hecho un gran trabajo lo mismo que el resto del pitcheo y en la postemporada recuperamos todo nuestro potencial", destacó Guillén. "No es fácil que tres abridores cubran la ruta completa de forma consecutiva".

Guillén se refería a Mark Buehrle, que lo hizo en el segundo juego de la serie, a Jon Garland, en el tercero y a García que fue el protagonista de la ruta completa en el cuarto.

Los Medias Blancas viajaron a la Costa Oeste para enfrentarse a los Angelinos que les habían ganado el primer partido y allí se reencontraron con el verdadero potencial del equipo, que prácticamente ha mojado la pólvora de los Angelinos.

El toletero dominicano Vladimir Guerrero, llamado el Jugador Más Valioso de la campaña del 2004, está bateando para .063 de promedio (1 de 16), el bateador Garret Anderson tiene .133 de promedio con el madero (2 de 15) y el receptor puertorriqueño Bengie Molina está en .154 (2 de 13).

"Hemos logrado tres victorias importantes, pero el quinto partido será el más trascendental de la temporada ya que con un triunfo estamos en la Serie Mundial y la derrota dejará que los Angelinos sigan con vida y eso no es lo mejor", comentó Guillén.

El manejador venezolano, que hizo historia al ser el primero que dirigió a un equipo de Grandes Ligas, ahora también quiere seguir por el mismo camino si al final lleva al equipo de los Medias Blancas a una Serie Mundial desde 1959.

"No debemos presionarnos pensando que ya estamos cerca de la Serie Mundial sino todo lo contrario, lo único que tenemos que hacer es concentrarnos en el quinto partido y en pensar que es el más importante de todos", subrayó Guillén.

El piloto venezolano admitió que los Medias Blancas estaban jugando un gran béisbol, con un pitcheo dominador, excelente bateo y mejor defensa.

"El equipo ha respondido como nunca en la competición de octubre y queremos seguir por el mismo camino ya que ahora tenemos más motivación que nunca y una gran ventaja en la serie", agregó Guillén.EFE