Gobierno pide ayuda de todos para combatir posible pandemia

Por sábado 10 de diciembre, 2005

Washington, 10 dic (EFE).- Funcionarios de alto rango del Gobierno reconocieron hoy que EEUU carece de un plan global contra una posible pandemia por la gripe aviar, y pidieron la ayuda del Congreso y de todos los sectores para combatir esa amenaza. La Casa Blanca realizó hoy un ejercicio teórico con una veintena de personas para medir la capacidad de respuesta del Gobierno federal a una posible pandemia.

Durante una rueda de prensa, los funcionarios no detallaron los componentes del ejercicio, aunque destacaron que la idea era "estirar los recursos federales al máximo".

Asimismo, solicitaron que el Congreso apruebe la estrategia de 7.200 millones de dólares que delineó el presidente George W. Bush el mes pasado para afrontar una posible pandemia.

"En la actualidad no tenemos prueba de que una pandemia por la gripe (aviar) es inminente en este país. No obstante, estamos justamente advertidos y el tiempo de prepararnos para esa pandemia es ahora", dijo Frances Townsend, asesora en materia de seguridad interna de Bush.

Agregó que en esos preparativos tienen que participar los gobiernos locales y estatales, porque "no habrá una solución federal al problema… el Gobierno federal tiene un papel de apoyo".

Townsend señaló que EEUU también busca un mayor acercamiento con la comunidad internacional para combatir esa enfermedad, una tarea que ha recaído en la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

Indicó que "la educación es clave" y que todos los estadounidenses juegan un papel en su protección personal, vacunándose contra la gripe e informándose a través de la página www.pandemicflu.gov.

El secretario de Salud de EEUU, Michael Leavitt, señaló que el ejercicio dejó al descubierto "la necesidad de un plan de amplio alcance" para conjurar la pandemia, que ya ha infectado a unas 130 personas en cinco países asiáticos, de las cuales 69 han fallecido.

"Necesitamos tener un plan de vigilancia que nos permita identificar cuando ocurra un incidente en el mundo, porque cuanto más temprano lo sepamos, podremos responder con más rapidez y más eficacia", señaló.

Leavitt manifestó preocupación porque "en este país carecemos de la capacidad para fabricar el número de dosis requerido para vacunar a todos" y el plan de Bush pretende mejorar esa capacidad.

Asimismo, Leavitt insistió en que todos los sectores de la sociedad, desde los gobiernos locales y estatales hasta las comunidades, escuelas, negocios y organizaciones de fe, deben elaborar preparativos para juntos conformar "una verdadera respuesta nacional".

"Es el momento de informar y no de alarmar. Es el momento para que motivemos la preparación y no el pánico. Tenemos tiempo para ser la primera generación en la historia del hombre en prepararnos ante una pandemia", subrayó.

Leavitt emitió así un mensaje de cautela y preparación sin sembrar el miedo entre el público, después de que los científicos han advertido que el virus H5N1 podría multiplicarse de persona a persona a través de una mutación.

El funcionario emprenderá pronto una gira por los 50 estados de la nación para continuar el diálogo con las autoridades de salud pública y representantes de los gobiernos locales y estatales.

Por su parte, el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, dijo que "no estamos diciendo que esto estará a la vuelta de la esquina mañana, pero es algo que nos da la oportunidad de adelantarnos".

Las autoridades de EEUU elaboran respuestas a la pandemia sobre la base de un modelo hipotético de lo que podría pasar en el peor de los casos.

Según esa hipótesis, en un período de seis semanas después de surgir, la pandemia podría afectar en EEUU a al menos 722.000 personas y eventualmente a 92 millones en un lapso de 16 semanas.

En el peor de los casos, unos dos millones de personas podrían morir de esa enfermedad en todo el mundo, según la hipótesis del Gobierno.