Google busca ampliar imperio con gran red WiFi en San Francisco

Por domingo 9 de octubre, 2005

San Francisco (EEUU),(EFE).- El alcalde de San Francisco, quien saltó a la fama por su apoyo a las bodas homosexuales, ahora quiere convertir a esta ciudad en pionera en el acceso universal a internet inalámbrico, un proyecto que podría recaer en Google.

"Es inevitable", dijo el alcalde Gavin Newsom en referencia al aterrizaje en esta ciudad californiana de un servicio municipal de acceso a internet inalámbrico o WiFi (wireless fidelity), capacidad que ya incorporan de serie la mayoría de las computadoras portátiles.

"Se trata de un derecho fundamental para todos los ciudadanos", añadió Newsom, un alcalde conocido por su perseverancia a la hora de sacar adelante sus planes, tal y como se pudo comprobar con la ola de uniones homosexuales que se celebraron el año pasado.

San Francisco sigue los pasos de Filadelfia, una de las primeras ciudades que se propuso crear una extensa red que alcanzase a todos los rincones de la ciudad.

Pero la propuesta de San Francisco quizá resuena con más fuerza porque podría recaer en Google, compañía que está en boca de todos cuando se trata de internet.

La ciudad elegirá en las próximas semanas la empresa que se encargará de la puesta en marcha del plan de entre las 24 propuestas que ha recibido para crear esta red municipal procedentes de compañías como Cingular o Earthlink, además de Google.

La propuesta de la compañía de Mountain View da alas a los rumores sobre sus intenciones de expandirse a terrenos que nada tienen que ver con sus orígenes como buscador.

Hace unos meses comenzaron a circular noticias sobre un nuevo servicio gratuito de acceso inalámbrico a la red llamado "Google WiFi", y hace unos días se supo del embrión de un sitio WiFi en pruebas.

Por el momento, Google dispone de dos lugares de acceso WiFi gratuitos -o "hot-spots"- cerca de sus oficinas en Silicon Valley, concretamente en una pizzería y un gimnasio.

Al margen de esta iniciativa, Google lleva un año patrocinando, junto con la empresa Feeva, una zona de acceso WiFi en Union Square, en el centro de San Francisco, y otro más en la biblioteca pública de esta ciudad.

Si este proyecto recayese en la compañía, Google extendería su imperio y se colocaría en el negocio de acceso a la red, una industria dominada por America Online, Comcast o SBC-Yahoo, entre otros.

Esta posibilidad llega en un momento en el que el buscador aterriza en nuevos servicios, como la mensajería instantánea y la telefonía por internet, el último gran lanzamiento de una larga serie que dejó boquiabiertos a sus rivales.

Pero antes tanto Google como el municipio de San Francisco tendrán que resolver numerosos obstáculos.

Tal y como predijo el propio Newsom, es posible que en los próximos meses las autoridades de California o incluso las federales introduzcan leyes para proteger a las compañías privadas frente a redes municipales.

El proyecto, que según dijo el alcalde podría estar listo en cinco o seis meses y costaría entre 8 y 16 millones de dólares, supondría ofrecer servicio en toda la ciudad, de unos 750.000 habitantes, lo que es notoriamente difícil debido a las numerosas colinas, valles y edificios altos.

Esto no ha impedido, no obstante, que con 400 sitios de acceso, San Francisco sea la ciudad con más "hot-spots" del país.

Para obtener una buena señal, Google instalaría unas 30 pequeñas antenas cada 1,6 kilómetros cuadrados, aproximadamente.

Además de ganar en competitividad, Newsom señaló que el WiFi se convertiría en una red alternativa para dar información sobre emergencias en caso de que sucediera un desastre natural como un terremoto, una posibilidad a la que, tras el huracán "Katrina", no paran de referirse los medios locales.

Por eso, señala el alcalde, se trata de un derecho básico que debe estar disponible para todo el mundo. EFE