Guillermo Moreno, franquicias y sanguijuelas

Por Danilo Correa sábado 21 de enero, 2012

En una acción que raya en la intolerancia, el candidato presidencial de Alianza País, Guillermo Moreno, catalogó de ´´sanguijuelas´´ y ´´franquicias´´ a los partidos emergentes que participan en alianza con el PLD o el PRD en las elecciones presidenciales del 20 de mayo.

Olvida Guillermo Moreno, con estas desafortunadas declaraciones, que una cuestión clave del desempeño democrático de cualquier sociedad es respetar el derecho de los demás, que al decir de Benito Juárez conduce a la paz.

El candidato presidencial de Alianza País no cree en la concertación, no acaba de entender que el sostenido proceso de cambios que se verifica en Latinoamérica con el ascenso a gobiernos de fuerzas revolucionarias y progresistas por la vía electoral (Brasil, Argentina, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, El Salvador, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Perú) ha estado sustentado en la capacidad mostrada por revolucionarios y progresistas para conformar amplias alianzas electorales con otras fuerzas socialdemócratas, cristianas y liberales. La unidad en la diversidad fundamentada en programas de realizaciones a favor de la población, ha sido la clave de estos éxitos y avances que han cambiado la correlación de fuerzas en la región y han demostrado que otra América Latina mejor es posible.

Es un derecho de Guillermo Moreno, actuando contrario a lo que expresa el contenido del nombre de su partido, similar al de la gran alianza electoral (Alianza País) que llevó a la presidencia de Ecuador a Rafael Correa, participar solo en las elecciones y privilegiar fortalecer su proyecto que contribuir a participar en una alianza amplia que impulse los cambios que reclama el país, a sabiendas de que esa participación solo está condenada al fracaso y no tiene ninguna posibilidad de incidir sobre los resultados electorales ni decidir el rumbo de la nación.

Se advierte una alta dosis de sobredimensionar el hecho de que las encuestas le den alguna mínima puntuación en la intención del voto, por parte de Guillermo Moreno y sus seguidores; se sienten inflados, se consideran el ombligo del mundo y su candidato es ´´el Mesías´´, ´´el Salvador´´; razón por la que no aceptan unirse con nadie, obstaculizan alianzas con otras fuerzas emergentes, les ponen condiciones y solo aceptan que vengan a apoyar a su partido que no tiene definición ideológica y a su candidato en su condición de ´´Mesías´´.

El liderazgo revolucionario y progresista de la República Dominicana ha sido forjado en un largo y tortuoso proceso de desafíos, acción consecuente, defensa de principios y valiente resistencia al terror y la barbarie, Guillermo Moreno no encaja en esta tradición de lucha y liderazgo, ha tenido la suerte de no transitar esta ruta, de no someterse a duras pruebas, la única condición que exhibe para erigirse en líder es haber sido un funcionario judicial designado por el Presidente Leonel Fernández por poco tiempo, que realizó un desempeño más o menos aceptable.

El candidato presidencial de Alianza país debió ser comedido y prudente antes de llamar sanguijuelas y franquicias a partidos y líderes, con la suficiente autoridad y moral política ganadas en difíciles tiempos, a cambio de grandes sacrificios, persecuciones, apresamientos, torturas, muertes y clandestinidad que deben merecerle respeto a él y a toda la sociedad dominicana, partidos y líderes que a la luz de los cambios que se han producido en el mundo, impulsan a través de una alianza electoral integradora de la diversidad ideológica y de un candidato con un firme compromiso social con las mayorías, Danilo Medina, realizar los cambios necesarios y posibles para hacer avanzar el país, consolidar la democracia, lograr el desarrollo económico y social y dignificar la existencia de tod@s l@s dominican@s.

El autor es dirigente del PTD