Gutiérrez preso en Ecuador por “atentar” contra seguridad Estado

Por viernes 14 de octubre, 2005

Quito, 15 oct (EFE).- El destituido ex presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez llegó esta noche a su país, tras renunciar el jueves al asilo que le concedió Colombia, y de inmediato fue detenido por la Policía y recluido en el penal de máxima seguridad del país para que responda al cargo de "atentar contra la seguridad del Estado".

Gutiérrez llegó a las 19.48 hora local (00.48 gmt) al aeropuerto de la ciudad costera de Manta, a 390 kilómetros al suroeste de Quito, en un avión fletado en Bogotá, y fue detenido por la policía de migración de esa terminal aérea.

Tras su arresto, Gutiérrez fue trasladado a Quito en un helicóptero "Superpuma" del Ejército, confirmaron a EFE fuentes castrenses.

La Policía había advertido de que Gutiérrez sería recluido en el penal García Moreno, de Quito, pues pesa sobre él una orden de prisión preventiva por presuntamente haber atentado contra la seguridad del Estado por haber realizado en los Estados Unidos, en meses pasados, declaraciones contra el actual Gobierno.

La llegada de Gutiérrez a Manta generó enfrentamientos entre policías y un reducido número de simpatizantes, que pretendían ingresar en el campo de aviación.

Las manifestaciones a favor de Gutiérrez también se registraron en Quito, donde al menos una persona resultó herida leve, cuando un grupo de personas pretendía llegar hasta el Palacio presidencial de Carondelet, en el centro histórico de la capital.

El destituido presidente, en sus primeras declaraciones en Ecuador, aseguró que ha regresado a "a dar la cara" y para defenderse de las acusaciones que se han presentado en su contra.

"No he robado ni un solo centavo", indicó el ex gobernante, tras añadir que su regreso se debe a que ama "profundamente al país".

Además, aseguró que las acusaciones en su contra, de "atentar contra la seguridad del Estado", son injustas "no tienen fundamento" y aseguró que en su país se vive una dictadura.

"Lastimosamente es una orden totalmente ilegal e inconstitucional y que confirma una vez más la persecución" en su contra, añadió.

Gutiérrez fue destituido de la Presidencia el pasado 20 de abril por el Congreso, que adujo un confuso "abandono del cargo", y tras su cese, la Cámara designó a Alfredo Palacio, que hasta ese momento era el vicepresidente de la República.

Tras su salida de la Presidencia, Gutiérrez se refugió en la embajada de Brasil en Quito y después viajó a Brasilia donde recibió asilo, pero al que renunció pocos días después para ir, en mayo, a los Estados Unidos, donde denunció que fue víctima de un "golpe de Estado" y llamó a los ecuatorianos a desconocer a su sucesor.

Esas declaraciones fueron interpretadas por el entonces ministro de Gobierno (Interior), Mauricio Gándara, como expresiones que denotaban presuntos intereses de conspiración, por lo que acusó al ex gobernante de "atentar contra la seguridad del Estado".

La denuncia se formalizó en junio ante la Fiscalía, mientras que la Corte Superior de Quito, que admitió la denuncia, ordenó la detención preventiva de Gutiérrez con fines de investigación.

En agosto, Gutiérrez apareció en la población peruana de Aguas Verdes, fronteriza con Ecuador, desde donde intentó ingresar en su país, pero no lo hizo por considerar que corría peligro su vida.

El ex presidente viajó a Bogotá, a finales de septiembre, y pidió el asilo territorial, al que renunció el jueves.

Con su detención, Gutiérrez se convirtió en el tercer ex gobernante ecuatoriano en ser arrestado en los últimos seis años en este país andino, después de Fabián Alarcón y Gustavo Noboa.

Alarcón gobernó Ecuador de forma interina entre febrero de 1997 y agosto 1998 tras la destitución de Abdalá Bucaram por "incapacidad mental para gobernar", medida aprobada por el Parlamento sin examen médico ni derecho a la defensa.

Ese ex presidente fue procesado por estar presuntamente envuelto en la supuesta contratación ilegal de personal en el Parlamento cuando presidía la institución legislativa, acusación que luego fue desestimada.

A Alarcón le siguió en el historial el ex presidente Gustavo Noboa, quien cumple un arresto domiciliario desde hace varios meses en la ciudad de Guayaquil, a 420 kilómetros al suroeste de Quito, acusado de haber estafado al Estado durante una renegociación de la deuda externa durante su administración.