¿Hacia una sociedad de sombies?

Por Carlos Luis Baron lunes 17 de diciembre, 2012

El salto de la modernidad a la postmodernidad, es todo un concepto deperiodización, que marca un hito en la manera de pensar de losindividuos.

Desde las acerbas críticas que hiciera Friedrich Nietzschea la modernidad, hasta la gestación del proyecto postmodernista queiniciaran pensadores del nivel de Immanuel Kant y Augusto Comte, lassociedades se han tornado cada día más complejas, con fenómenosinadvertidos, que han impactado el mundo en el sentido lato de lapalabra.

¿ Y cual ha sido ese fenómeno que los gestores de la postmodernidad nopudieron advertir? La respuesta es simple: las drogas.

En el caso de la República Domincana, para nadie debe ser un secreto,que los niveles alarmantes de violencia y delincuencia, estánrelacionados con el fenómeno de las drogas, cuyos consumidores, enestado casi de zombies, salen a las calles a buscar dinero, sinimportar los dolores que llevarán a los hogares dominicanos.

Esta degradación moral que hiere a los dominicanos que aún sueñan convivir en una sociedad civilizada, es una realidad que debe serenfrentada con responsabilidad y sin doble moral. Ya es un asunto desupervivencia.

Es un fenómeno que amenaza nuestra vida en sociedad.Alguien tendrá que ponerle el cascabel al gato, pero pienso que paraesta lucha se requiere de un gran pacto social de todos los sectoresdel país, donde los colores de los partidos no se constituyan en murode contención.

Así son los fenómenos de la postmodernidad, mientras las universidadesdominicanas están repletas de jóvenes que buscan afanosamente elprogreso y sueñan con formar familias, a la vez, existe una franjaque degrada con sus repudiables acciones nuestra sociedad.Con la otorgación del 4% a la educación, el Presidente Danilo Medinaha dado el primer ” grito de guerra”.

Le corresponde ahora a todaslas instituciones sociales, deportivas y religiosas, emprenderacciones valientes, encaminadas a enfrentar este fenómeno que sepresenta como una calamidad nacional.

Si alguien duda que existen métodos efectivos para enfrentar ladelincuencia y encaminar a los niños y jóvenes hacia las buenasacciones, los invito a asistir a la programación de actividadesculturales y deportivas quelleva a cabo el Club Mauricio Báez, a través de su Fundación, quelleva el mismo nombre en Villa Juana. Es la mejor manera de comprobarque sí se puede.