Haiti: entorno político-jurídico y negocios

Por Carlos Luis Baron miércoles 9 de mayo, 2012

Poco después de su investidura como 56 presidente de la República de Haití el 14 de mayo del año pasado, Michel Martelly ha venido promoviendo un Haití abierto a los negocios, a la inversión extranjera. Al mismo tiempo el gobierno entiende que la creación de empleos dignos es fundamental para sacar el país del impasse socio económico que se encuentra.

Consciente de la potencialidad de inversión que ofrece el país caribeño en los sectores turísticos, energéticos, textiles, infraestructura, entre otros, se ha impulsado una diplomacia de negocios con el propósito de atraer a los inversionistas extranjeros.

Tal es la principal función de las misiones diplomáticas y las oficinas consulares de Haití alrededor del mundo.

Al igual que China, actualmente las autoridades haitianas están conscientes de la importancia de contar con un sistema político-jurídico propicio a los negocios. Antes del año 1978, el ahora gigante asiático no contaba con ningún tipo de sistema jurídico formal, hasta que tomó la decisión de lanzar una de las principales campañas de reformas legales en la historia del mundo con la promulgación de la Ley sobre empresas conjuntas que usan inversión extranjera y china. A pesar de que una gran variedad de complicaciones legales y políticas aún existen, los flujos de inversiones en China están en aumento. Hoy en día, ese país asiático representa uno de los principales destinos de inversión extranjera en el mundo.

Haití parece estar siguiendo los pasos de China en cuanto a adecuación del entorno político y jurídico se refiere. En menos de un año el gobierno ha realizado varios foros sobre inversión tanto a nivel interno como externo. El más reciente ha sido el foro sobre los Estados generales de la inversión en Haití con la participación de los sectores público y privado y de expertos internacionales del 12 al 14 de marzo con el objetivo de identificar y eliminar barreras a la inversión en el país.

El actual canciller de la segunda nación independiente del Nuevo Mundo y eventual Primer ministro, Laurent Lamonthe, precursor de la ¨diplomacia de negocios¨ en Haití, sostiene que "La mayor necesidad del pueblo haitiano no es otro que la creación de empleo" y así romper con el paradigma de un país que solamente espera de ayuda humanitaria.

A pesar de ocupar el lugar 174 sobre 183 países del informe de "Doing Business" del presente año, Haití es un país lleno de oportunidades.

Hemos de trabajar arduamente para mejorar el entorno de negocios, no solamente con la legislación de herramientas legales sino también contribuir con el fortalecimiento del sistema democrático, y crear toda una cultura propicia, para así poder convertir las oportunidades en potenciales factores de desarrollo de nuestra nación.