Hasta 2.000 personas podrían haber muerto, según la ONU

Por jueves 13 de octubre, 2005

Naciones Unidas, (EFE).- Hasta 2.000 personas pueden haber muerto debido a las inundaciones provocadas por las lluvias en Centroamérica, dijo hoy el director de la UNICEF para Latinoamérica y el Caribe, Nils Kastberg.

Kastberg hizo el anuncio en una rueda de prensa que convocó para informar de los esfuerzos de la agencia de la ONU a fin de asistir a las víctimas y damnificados por el desastre, un tercio de los cuales, según aseguró, son niños.

"Aunque todavía no tenemos datos oficiales, pensamos que el número de muertos se puede situar entre 1.500 y 2.000", afirmó el funcionario de Naciones Unidas.

El jefe regional de la UNICEF precisó que el porcentaje de niños entre las víctimas se calcula de acuerdo al componente demográfico de la zona siniestrada y el numero de menores de doce años que hay alojados en los campamentos de refugiados.

Katsberg confirmó que sólo en Guatemala el número oficial de víctimas mortales se sitúa ya en 652, y que en ese país, el más afectado por las inundaciones registradas a primeros de octubre, continúan desaparecidas cientos de personas.

A las víctimas mortales en Guatemala se suman las registradas en varias regiones de Costa Rica, El Salvador y Honduras, también devastadas por las lluvias que se han producido tras el paso de la tormenta tropical "Stan", que luego afectó como huracán al sur de México.

Al menos 71 personas han perdido la vida en El Salvador, sin que se cuente con datos aún fiables sobre el numero de muertos en el resto de esos países.

La cantidad de damnificados en todas las áreas afectadas se eleva a unos 140.000, pero no se descarta que pueda aumentar, ya que en las próximas semanas se prevén más lluvias.

"Nos tememos que en el futuro tengamos que atender a más gente que ahora" dijo Katsberg, quien reconoció que la comunidad de naciones "ha despertado tarde" para auxiliar a Centroamérica, en comparación con desastres como el provocado por el huracán "Katrina" en el sureste de EEUU a finales de agosto pasado.

Afirmó que la ONU sólo ha recibido 2,5 millones de los 22 millones de dólares que ha solicitado en ayuda urgente para la región, donde las comunidades mas afectadas han sido las indígenas, "los más pobres entre los pobres".

Los sectores de la población que sufren mayor riesgo de ser afectados por infecciones son los niños y mujeres embarazadas, que suponen una gran parte de las decenas de miles de personas que han perdido su vivienda y carecen de servicios básicos.

Según advirtió Nadine Gasman, representante en Guatemala de otra agencia de Naciones Unidas, el Fondo de la ONU para la Población (UNFPA), "la falta de ayuda urgente" puede provocar el aumento de víctimas mortales en esos sectores de población.

En ese país se plantea, además, un problema humanitario que no es ajeno a las creencias religiosas de sus habitantes.

Debido al mal tiempo y a problemas de acceso, los grupos de ayuda y las autoridades locales han descartado recuperar por el momento los cuerpos sepultados en las aldeas que han quedado cubiertas por los 900 corrimientos de tierra registrados en Guatemala.

Esa situación ha provocado el descontento de las comunidades indígenas, que no renuncian a enterrar a sus muertos de acuerdo a sus creencias religiosas.

Kastberg subrayó la importancia de la colaboración que pueden prestar líderes indígenas como la Premio Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberta Menchu.

Y apuntó que cuando mejoren las condiciones atmosféricas se intentará recuperar los cadáveres en localidades que se han convertido en verdaderos "camposantos" (en español). EFE