Hasta que habló Danilo

Por Carlos Luis Baron miércoles 5 de diciembre, 2012

Tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe. Cuando menos eso reza el viejo dicho popular y pareciera que eso es lo que ha sucedido en el caso del discurso que en días pasados nos ofreciera el presidente Medina. Pero la verdad es bastante diferente a la apariencia. Los cien primeros días del nuevo gobierno dominicano había que saludarlos con el mas alto nivel de comunicación y la mayor sobriedad política posible. Y eso hizo Danilo.

Presentó un dosier de realizaciones que ya quisieran muchos gobernantes poder exhibir. No porque sean muy numerosas sino, porque cuentan con el apoyo general de la población.

En realidad creo que el Presidente fue algo conservador al enumerar esas “pequeñas cosas” que ha hecho en este primer tramo de su administración. Omitió una buena parte de sus acciones de gobierno.

Lo que si dejó claro y así lo celebramos, es su intención de mantener un diálogo permanente con el pueblo que lo eligió. Ahora solo esperamos que Danilo institucionalice la periodicidad de esta comunicación pública con la gente común.

Los pregoneros del caos y el desconcierto verán reducido sustancialmente su espacio, cuando el presidente Medina nos acostumbre a recibir sus periódicos planes, juicios, opiniones, pareceres y evaluaciones de la situación nacional.

No hay que dejar un solo cabo suelto en esto de informar a tiempo, con certeza y buena voluntad.

Que “las palomas del milagro levanten vuelo” en las mentes de los desaprensivos, es algo que nunca podremos, ni debemos castrar; pero que se posen en el ánimo de nuestros jóvenes, llenándolos de fabulaciones, desconcierto y desesperanza, es algo que no se puede permitir Danilo Medina Sánchez.

Y no se lo puede permitir Danilo Medina precisamente, porque su cruzada está cimentada en devolver a la gente la esperanza en el porvenir.

Las líneas maestras de su oferta electoral: “corregir lo que está mal, preservar lo que está bien y hacer lo que nunca se ha hecho”, una vez al mando de la cosa pública, tienen otra connotación.

Ahora se trata de “hacer acopio de la mayor voluntad política, perseverar en la defensa de los intereses del pueblo y recobrar la confianza perdida por todos”.

Presidente, no permita que se pierda el impulso, aun le quedan 1360 días. Haga que nuestros muchachos sientan que los tiempos mejores, todavía están por llegar.

Vivimos, seguiremos disparando.