Hatuey: El Hombre del Momento

Por Carlos Luis Baron lunes 6 de febrero, 2012

El final del siglo XX, fue testigo del eclipse de los últimos tres grandes líderes políticos dominicanos, el Dr. Joaquín Balaguer, el Prof. Juan Bosch y el Dr. José F. Peña Gómez, quienes fueron estuvieron en el escenario del debate político durante los cuatro décadas de democracia que transcurrieron desde el tiranicidio hasta el año 2000.

La sociedad dominicana obligada a buscar los relevos de estos liderazgos, caracterizados por sus tendencias políticas e ideológicas, el Dr. Balaguer siempre represento la derecha conservadora, el Prof. Juan Bosch, sus tendencias izquierdistas de inspiración Marxista y el Dr. Peña Gómez, representaba el centro izquierda de tendencias socialdemócrata.

Hatuey se formó políticamente en el tiempo de la guerra fría, donde predominaban las ideas y los principios por encima de los intereses personales. Despuntó a muy temprana edad, sus dotes de líder en plena adolescencia, convirtiéndose en fuente inspiradora para la juventud de las décadas del 60-70, cuando se convirtió en un aguerrido líder estudiantil, Secretario General de la FED en la UASD, donde libró la lucha por un mayor presupuesto para la UASD, el famoso medio millón para la Universidad del Pueblo.

Hatuey fue artífice junto a un grupo de figuras emblemáticas, para que el PRD ascendiera al poder bajo la egida de Don Antonio Guzmán y la sabia conducción de nuestro inmortal líder el Dr. Peña Gómez, en las elecciones del año 1978.

En las elecciones del año 1982, era el jefe de campaña del Dr. Jorge Blanco y con sus sabias orientaciones políticas, logró que el partido de la esperanza nacional siguiera en el poder, por otro cuatrienio. Saliendo electo Diputado al Congreso por el periodo 1986-90, era la segunda vez que ocupaba la curul en la Cámara de Diputados, de la cual había sido Presidente de la Cámara de Diputado en el Periodo de Don Antonio Guzmán, siendo un factor de equilibrio en medio de la desgarradora lucha de tendencias que se libraba a lo interno del PRD.

En el verano del año 1987, en la Avenida la Gran Vía de Madrid, encontré frente a los escaparates de una tienda al Lic. De Camps Jiménez, yo iba con un mutuo amigo, Dr. Teodoro Jiménez, que estudiaba en España, en la Universidad de Alcalá de Henares, ciencia política, mientras yo estudiaba el post grado de Endocrinología en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Porque viene esto a cuento? Porque el Hatuey era Secretario General del PRD y me instruyó para que formara la Seccional de Madrid, así lo hizo, con dedicación, entusiasmo y con la participación de valiosos e inolvidables compañeros y compañeras. Así entró el PRD a Europa. Nos sentimos orgullosos de esta obra política, que ha sido engrandecida a través del tiempo, por excelente y extraordinarios dirigentes que continuaron la obra. Desde ese entonces he mantenido unas relaciones políticas y de amistad, excelentes.

No voy a recrear los acontecimientos de todos conocidos de la ruptura entre el Lic. Hatuey De Camps y el partido. Los desacuerdos, diferencias y contradicciones son partes intrínsecas del quehacer político. Hoy celebramos las aproximaciones entre él y el Candidato del PRD Ing. Hipólito Mejía. En este momento de profunda crisis que vive la sociedad dominicana, se imponte la racionalidad y la civilidad política del liderazgo responsable, se ponga de acuerdo, el país está estremecido por una corruptela de estado, que la lideresa Dra. Taina Gautreau, ha llamado “Cuna de Gatos”, la inseguridad ciudadana que no respeta estamentos sociales, el uso abusivo de los recursos del estado para ganar elecciones no importa el precio, para tener hoy la concentración de todos los poderes, Congreso, Cámara de Cuentas, Suprema Corte de Justicia, Tribunal Constitucional, todos los medios de comunicación, vivimos bajo una dictadura mediática, Junta Central Electoral, etc.

Hatuey De Camps, se ha convertido en un gran referente nacional, todos confluyen a su residencia buscando sus consejos y porque no alianza política, responde con donaire, caballerosidad y como civilista y respetable repúblico. Como hombre formado en la disciplina política, esperó paciente el Congreso del PRSD, para definir el tema de alianza electoral, recibiendo plenos poderes para formalizar alianzas. El reitera con frecuencia que no tiene aliado favorito.

Estoy en la plena seguridad que el sabrá poner el país por encima de todo, que rechaza la idea que la República Dominicana pase por la traumática experiencia de la República Árabe de Siria de hoy, gobernada desde el 1963 por el partido Baaz, igual pasó en Irak, Libia, Egipto, etc. Ese es el final de la dictadura de un partido o de un hombre. La sociedad dominicana vivió la ignominia de varias dictaduras, la del Presidente Ulises Heureaux, General Rafael L. Trujillo de la que no hay que hacer apologías, porque todavía la Republica Dominicana la lleva como una cicatriz en el rostro.

Hatuey, la historia es caprichosa y elige a sus actores para circunstancias determinadas, por lo que considero como decían los romanos cuando elegían un gladiador: “líder es su momento”.

El autor es Médico y Diplomático.