¡Hay que leer y releer a Freixedo!

Por Carlos Luis Baron miércoles 8 de febrero, 2012

Cada vez que se contemplan espectáculos públicos, como ese que reseña la prensa local, en que ahora participan dos altos representantes de la Iglesia Católica del país, como mediador y testigo en la resolución del gran problemazo politiquero que se ha originado en el Centro de Cómputos de la Junta Central Electoral dominicana, por intereses personalizados, más una tozudez extremada de los interventores, de cara a los próximos comicios presidenciales, es cuando uno en realidad se da cuenta de la necesidad que tienen los feligreses de esa amplia sexta romana, de leer y releer al autor, Salvador Freixedo S.J., principalmente, en una de sus obras, la clásica: “Mi Iglesia Duerme”.

Y es que, tanta gente no puede seguir con una venda en los ojos, que le impida ver la actuaciones indebidas en que con regularidad incurren determinadas autoridades eclesiásticas de esa organización, identificadas con apetencias y despropósitos de carácter político-partidarista; cuando no, con el oficialismo estatal de mando en algunas naciones, pobres en su mayoría.

No cabe duda de que, muchos representantes de la Iglesia Católica, han perdido de vista el verdadero rol de la institución; su trabajo de carácter religioso-espiritual en favor de la concienciación divina de la humanidad, para dedicarse a labores de otro tipo, entre las que se destacan aquellas de intereses económicos grupales, y de orden político propiamente.

De ahí que, con el paso de los años, la precitada entidad haya ido perdiendo tantos adeptos, y que personas como Salvador Freixedo S.J., se hayan inclinado por dar a conocer públicamente algunas de las interioridades inherentes a la misma, con la explicaciones debidas, sobre algunos de los preceptos, dogmas, y concepciones enraizadas que se observan; al igual que, los comportamientos inadecuados que se advierten desde lejos, a lo interno y a lo externo – actuaciones públicas en su nombre, – de ella.

La pregunta amplia y obvia que debe estar rondando por las mentes de todos los católicos, no sólo nuestros, sino a nivel de otras latitudes también es, ¿qué buscan, tanto el cardenal dominicano, lo mismo que, el otro cura que se tiene en el país como el mediador por excelencia en todos los conflictos nacionales, sentados en una mesa de negociación, en la cual se están pactando acuerdos y componendas de índole enteramente político-partidaristas, cuando deberían estar en sus lugares y despachos de las diócesis respectivas, orientando a las comunidades, sobre como buscar a Dios, que es el que deben tener como presidente de su partido espiritual?

Que se lean y relean la citada obra de Salvador Freixedo S.J., para que se desengañen muchos, y dejen de estar siguiendo con fe ciega a hombres con sotanas, como confesándoles sus pecados. Que hablen con el Padre Supremo directamente, que Él siempre estará presto a escuchar a todos, sin excepción. ¡Él es como el Sol Uno, que sale para todos!