Hipólito está en serio

Por Carlos Luis Baron jueves 10 de mayo, 2012

En principio, cuando me enteré de que Hipólito Mejía tenía intenciones de lanzarse a buscar la nominación presidencial por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), pensé que se trataba de un ensayo o experimento político, o una especie de “ver” del ex presidente, pero en la medida que pasaron los días, pude comprobar que se trataba de algo bien en serio.

Y aunque algunas encuestas teledirigidas y bien empolvadas en cuartos fríos no lo favorecían, muchos estábamos convencidos de que su posicionamiento electoral tenía un por ciento mayor, debido al masivo y firme apoyo que iba recibiendo, no sólo de los mismos perredeistas de la base, sino de la misma población votante que se sentía frustrada por el desgobierno del PLD.

Recordemos que durante el desarrollo de la campaña electoral del 2004, el actual mandatario y sus seguidores, se caracterizaron por las críticas más severas a las ejecutorias del gobierno que encabezó Hipólito Mejía, al tiempo que se comprometían a realizar una gestión gubernamental que superaría en grande y en todos los pormenores a la gestión del ex mandatario.

Sin embargo, es justo destacar que la “obra” gubernamental realizada por el actual mandatario desde el 2004 hasta la fecha, no ha podido superar, en ningún sentido positivo, la realizada por Hipólito Mejía, porque lamentablemente para desgracia de la población dominicana, ha resultado ser más negativa en todos los sentidos.

De hecho, la población votante acudió a las urnas a apoyar al PLD con la esperanza de que este realizara una labor gubernamental que fuera capaz de encarar y enfrentar el narcotráfico y todas sus funestas consecuencias sociales, los tediosos y prolongados apagones que han mantenido a la población al garete, la cada vez más creciente delincuencia, violencia, criminalidad y la inseguridad ciudadana, el desempleo, la corrupción administrativa, el endeudamiento externo, empero, para desgracia y descontento de la población, estos males hoy por hoy han crecido vertiginosamente, hasta alcanzar niveles verdaderamente alarmantes.

El crecimiento de estos males económicos y sociales ha producido un serio y generalizado malestar en todos los rincones de la geografía, lo que se traduce en una coyuntura política en contra de los planes de dicho partido, lo que a su vez, ha sido uno de los factores decisivos en el crecimiento de la simpatía política de Hipólito Mejía en el seno de dicha población.

El pueblo votante ha sido el mejor aliado con que ha contado la candidatura presidencial de Hipólito Mejía, un elemento que será determinante y decisivo para el triunfo de dicha candidatura.

Es verdad que todas las “encuestas” pagadas y mandada a hacer por el PLD y su candidato (realizada no se sabe dónde) lo colocan en un lugar que no tienen, pero es justo destacar que los sondeos realizados por varios programas y los contactos que uno realiza en las calles, nos dicen que Hipólito Mejía está colocado en un sólido primer lugar en la preferencia del electorado.

Es que su candidatura va en serio…