Hipólito Mejía, enredado en las patas de los caballos

Por Carlos Luis Baron miércoles 2 de mayo, 2012

Las últimas declaraciones del candidato del PRD, Hipólito Mejía lo han hecho enredarse en las patas de los caballos de la preferencia electoral, situación que le ha impedido subir puntos en los sondeos realizados por firmas encuestadoras de mucho prestigio.

A veces uno se pone a pensar, que es lo que sucede en las neuronas celébrales de este señor, que no mide consecuencias para emitir por su boca las cosas que piensa en su cerebro, las cuales lo tienen imposibilitado para ganar las próximas elecciones.

Atreverse a ofender a las mujeres que se dedican al noble oficio de empleadas domesticas, acusándolas de robarse los filetes de sus patrones para dárselo de comer a sus novios y amantes, la verdad es que no hay mayor metida de pata que esta.

Hipólito es, quien le ha hecho la mejor campaña a favor de Danilo Medina con sus desmedidas y a veces irrespectuosas declaraciones en contra de muchos sectores que en meses anteriores conservaban una buena simpatía hacia su figura.

Además del candidato presidencial del PRD, se le han unidos, otros dirigentes y personas muy ligadas a él, para continuar enredándolo aun más en las patas de los caballos sin que hasta ahora pueda librarse del dolor que le producen sus pisadas.

Ciertamente, esos desaciertos son reflejados en las últimas encuestas que se han publicado en la prensa nacional, cuyos números no le son favorables, para ganar las elecciones presidenciales del 20 de mayo próximo.

Aquel Hipólito Mejía, que nadie pensaba que podía tener de nuevo otra oportunidad de optar, y quizás convertirse de nuevo en presidente de la república, él mismo ha echado esa posibilidad en un hoyo muy profundo de donde no podrá salir jamás.

Después del 20 de mayo, muchos amigos del PRD que hacen vida en los medios de comunicación, y uno que otros dirigentes de ese partido, acusaran de la derrota a Miguel Vargas Maldonado por no integrarse a la campaña, pero… si hay alguien a quien acusar de esa derrota, es al propio Hipólito Mejía.