Hipólito, razones y consecuencias

Por Carlos Luis Baron martes 24 de enero, 2012

Todas las cosas tienen una razón de ser; claro, si quien actúa está en su sano juicio, si está desquiciado la máxima sobra. El Partido Revolucionario Dominicano se tragó un anzuelo de tiburón con la escogencia de su candidato presidencial para el próximo 20 de mayo; los perredeístas apartaron la cascarita del “nunca jamás” al ex presidente Hipólito Mejía sin medir las consecuencias.

Miguel Vargas Maldonado se obstinó con el logro de la no reelección presidencial y no percibió lo que era dejar a Hipólito sin ataduras; pero también le fue imposible darse cuenta que justo después de las elecciones del 2008, algunos de los oponentes del PRD animaban la regeneración de la figura del Ex presidente; nosotros mismos, escribimos un artículo en septiembre del 2008 bajo el título “Hipólito en la calle… y en el medio”, en el que incitábamos a quitar el “nunca jamás” de la Constitución, para que fuera el pueblo libérrimamente quien dijera, si quiere ver a Mejía nuevamente en el poder.

Leonel Fernández es un líder político, que si bien ha demostrado tener muy buenas teorías amueblando su cabeza; ha sido mucho más aventajado en el arte de la práctica política; fue como manso cordero a firmar el pacto de “las corbatas azules”, y sus contradictores se ufanaban de haberle tumbado el pulso, porque la nueva constitución prohibiría la reelección en dos períodos consecutivos y no tendría el “nunca jamás”, como era la concepción de Presidente; él no rio en público, pero suponemos que festejó en privado y se sentó a esperar plácidamente.

Si Miguel Vargas no comete esas pifias, hoy fuera el candidato del PRD; pero no un candidato de un PRD dividido, sino de un PRD fuerte, salido de las elecciones del 2008 con un 40% de los votos y un candidato que ya sus opositores habíamos agotado la cantera de argumentos de ataques en su contra durante la referida campaña anterior; él era el hombre que iba a enfrentar el desgaste natural del gobierno, y a una candidatura oficial frente a una crisis internacional de imprevisibles consecuencias.

Hipólito revivió políticamente, para hundir al PRD en la división y alejarlo del poder; las argucias usadas por el sector del Ex presidente en las elecciones congresuales y municipales del 2010, para hacer quedar mal a Miguel Vargas, no fueron suficientes para arruinarlo; el Presidente del PRD salió reforzado de esa encrucijada, si bien no sacó ni una sola senaduría por los manejos malintencionados dentro de su propio partido, logró algunas alcaldías casi simbólicas como la de Santiago de los Caballeros y la de San Cristóbal, y logró que el PRD emergiera como el partido más votado a nivel nacional, gracias a esas elecciones hoy puede reclamar estar en la casilla #1 de la boleta.

Razonable es que Vargas Maldonado haya adoptado la postura política que mantiene, porque se podría pensar que fue cuestión de emoción el despachar el juicio atribuido a su contrincante después de las primarias internas, aquello de que “le gané, lo arruiné y ahora lo voy a botar del Partido”, pero en la lógica política del PRD, la razón nos dice que el enfrentamiento entre estos dos políticos es solo una batalla pospuesta; por tanto, Miguel solo se está adelantando a defender su terreno porque lo que viene es grande.

Si por “chepa” el PPH-PRD lleva a Mejía a la Presidencia de la república, Miguel Vargas puede envolver sus motetes e irse de ese partido; pero si el PPH no logra su objetivo por lo menos su Presidente tendrá la oportunidad de dar una batalla más por su nuevo PRD.